jueves, 04 de septiembre de 2008

Bueno, el principio de la película es bastante típico en este tipo de filmes:

El Che se encuentra en aguas caribeñas, luchando a brazo partido con un par de tiburones blancos asesinos, en medio de un remolino espumoso de aguas sanguinolentas, derramada sin duda por los caimanes muertos que hay a su alrededor (¿? ¿caimanes en el Caribe? definitivamente, los que hicieron esta peli no tienen ni idea).

Acaba de matar al primero de los tiburones y se encuentra estrangulando con sus propias manos al segundo, cuando una sombra oscurece la pantalla y, sobre él, se ve un helicóptero, del que desciende una escalerilla. El Che, sujetando al tiburón, mira al helicóptero y a su espalda. En la lejanía se acercan siete agentes de SPECTRA sobre motos acuáticas armadas con lanzacohetes, con aviesas intenciones (en sus camisetas se ven letras sueltas: S, P, E, C, T, R y A).

El Che no lo duda mucho más y sujeta la escalerilla. El helicóptero le aleja, mientras los agentes de SPECTRA le amenazan con el puño en alto (¿una secuela? al parecer los productores están hablando ya de una segunda parte).

Colgando de la escalerilla, el Che sobrevuela con el helicóptero diversos terrenos, mientras los créditos presentan (el tema remasterizado de "Hang 'em high", interpretado en esta ocasión por un reformado Vanilla Ice) la película. Se pueden ver distintas localizaciones de exteriores. París, Viena, la base internacional de la Antártida...

Por fin, el helicóptero lleva al Che ante el responsable de su rescate. Entre sicarios y aparatitos que hacen bip y ping, se encuentra Fu Man Chu (Javier Bardem). Este le explica que una grave amenaza amenaza (no tenían diccionario, los guionistas) la Tierra, y que sólo el Che puede eliminarla: en la luna se encuentra King Kong, que se dispone a atacar la Tierra, en una orgía de destrucción.

El Che parte a la luna (en un cohete como el de Tintín) y allí, tras explorar la jungla en la que aterriza y enfrentarse a unos nativos hombres lobo, descubre la base de King Kong: allí averigüa que King Kong no es en realidad un simio gigante, sino un robot gigante tripulado por el Conde Drácula (mediocremente interpretado por un Robert Carlyle en declive: se le veía muy pálido). El Che y Drácula luchan a muerte, pero el robot gigante es demasiado para el Che, por lo que se bate en retirada y va a por Godzila (otro robot gigante).

El encuentro final, sobre Nueva York, es un despropósito total, con absurdos homenajes al cine de John Woo, y demuestra que la película no es más que un desbarre de efectos especiales y poco argumento.

Por fin, el Che derrota a Drácula, que huye jurando vengarse, y la película termina con la traición final de Fu Man Chu, que *parece* matar al Che.

La secuela: como se ha dicho, es posible que haya secuela, dependiendo del éxito comercial de la película, nos tememos. La productora habla de RoboChe, aunque hay quien habla de un cross-over en AVP3: the Che ends the fight.

Ya veremos.


Comentarios
Publicado por Nrike
viernes, 05 de septiembre de 2008 | 5:39 PM
Digna del más auténtico Woody Allen, el de los comienzos.
Publicado por uno
martes, 26 de octubre de 2010 | 11:52 AM

Hmm la pelicula me suena pero no has metido a enanos!!!!!!