jueves, 14 de diciembre de 2006
- ¿Qué te ocurre hoy, joven pupilo? Te veo triste, te siento apagado, te noto apesadumbrado.
- Maestro, me sucede que estoy solo. Me veo desamparado, nadie me entiende.
- Tienes dineros, tienes alimento, tienes bebida, amigos, familia, un techo y comodidades. ¿Cómo puedes decirme que entre tanto y tantos como te rodean te sientes desamparado y solo? Tú no estás solo ni desamparado. Tú estás vacío.
- No me digas eso, Maestro, no me preguntes eso porque no lo sé. ¿Se puede estar solo en una multitud?
- No es a mi a quien debes hacer esa pregunta.
- ¿A quién si no?
- La próxima vez que veas a alguien que vive en la calle extendiendo la mano a la multitud, mirando a la nada, hazle a esa persona esa pregunta.
Publicado por MazingEarl @ 8:43 AM  | Mosquitos muertos
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miércoles, 13 de diciembre de 2006
¿Qué mejor forma de celebrar el nacimiento de Jesús pobre que con un mes de desenfrenado consumo?

Publicado por MazingEarl @ 6:36 AM  | Breventrada
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martes, 12 de diciembre de 2006
El loco salió a la carretera a celebrar una vacua estulticia. Celebrar un absurdo, celebrar que había conocido a Justicia, y a su hermana Libertad.
Gritaba a los demás coches. Pedía ayuda.
Al loco le gustan las palabras altisonantes.
Nadie dice "altisonante", pero al loco le da igual.
Dos putas de lujo, selectivas, esnobs, estiradas, petulantes como ellas solas. Solo se abren para quien puede pagar esgrimiendo oro en plástico.
Rimbombante.
El poder, la gloria. El oropel vacuo.
Petulante. Joder, ¿Se puede estar solo en una multitud?
Franjas blancas corriendo en dirección contraria, huyendo de un enemigo que el loco no veía pero al que se dirigía a seis puntos de carnet de velocidad. A toda pastilla, veloz.
History will teach us nothing.
Follao como un guepardo de la dos. Jodido como una liebre de documental.
Muerto por dentro como la cámara que contempla la caza.
Faros en la carretera. Quitamiedos en la carretera. Miles de toneladas de metal quemando caucho, escupiendo gas.
El volante en las manos.
El loco se pregunta ¿y si...?
Un gesto, solo un gesto y ya.
Entonces se hace la luz.

Lo ve claro.

Lo entiende y siente el peso del entendimiento.

Cada vida es distinta.

Cada persona es diferente.

No importa lo que valgas ni lo que seas. No importa lo que hagas o digas. Solo importan las decisiones equivocadas que tomas en la vida. Solo importan los errores que cometes.

Son deudas que arrastras hasta la muerte.

Es fácil, pura y sencilla matemática contable.
Si tus deudas superan tus activos, no vales nada. No eres nada.
El loco mira por el retrovisor, quiere cambiar de carril. Lo ocupa un Vectra. El rectángulo de azogue le muestra la sonrisa de la Muerte.
Un día, sólo un gesto. Un segundo, un momento.
Ya vive en el olvido. El loco.
Publicado por MazingEarl @ 2:36 PM  | Mosquitos muertos
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lunes, 11 de diciembre de 2006
El loco estaba cansado.

El loco estaba aburrido de la vida.

El loco estaba harto de meditar sobre todo.

El loco estaba agotado de querer cambiar lo rígido.

El loco estaba hastiado de la espesura de todo y de la cuadradura del cráneo.

El loco no tenía nada que decir.

El loco abría la boca, separaba los labios y boqueaba como un pez.

El loco se ahogaba.

Así que se calló y no dijo nada.