lunes, 11 de diciembre de 2006
El loco estaba cansado.

El loco estaba aburrido de la vida.

El loco estaba harto de meditar sobre todo.

El loco estaba agotado de querer cambiar lo rígido.

El loco estaba hastiado de la espesura de todo y de la cuadradura del cráneo.

El loco no tenía nada que decir.

El loco abría la boca, separaba los labios y boqueaba como un pez.

El loco se ahogaba.

Así que se calló y no dijo nada.
Comentarios
Publicado por Loximann
lunes, 11 de diciembre de 2006 | 9:02 PM
Pues que se calle y deje de molestar de una puta. ¿Es que no se da cuenta de que estamos ocupados?

PD: Tu RSS parece que no funciona bien, no se actualiza con todos los artículos que escribes.
Publicado por Norda
martes, 12 de diciembre de 2006 | 10:23 PM
Jos, y tanto que no va bien. Ya me parecía a mí raro no recibir los cuentecitos de Earl desde el 26 de Noviembre... A ver si se arregla el RSS!

:-/