El hombre de la maleta aguardaba en la cola. Tenía una pinta extraña, aunque nadie que se parara a pensar en él o a evaluar su aspecto podría decir exactamente por qué.
Era un hombre gris vestido de colorines. Camisa floreada que tanto podía [...] leEarl más ...
Sentía que el honor era algo que ya no se valoraba, que era algo que debía mantenerse sólo porque se creía que era así. La palabra dada ya no valía nada: se juraba, prometía, mentía, falseaba con tanta facilidad como se hablaba. Se podía mentir, engañar y [...] leEarl más ...
El dibujante había tenido otro día agotador. Fechas de entrega, exigencias ajenas y propias. Esto no, aquello sí, así no, hazlo así, esto no me gusta, no me gusta lo que he hecho, no me gusta lo que has hecho, repítelo. No sé qué dibujar, no tengo la insp [...] leEarl más ...
Iba a dejar esto como comentario, respondiendo a alguno de los vuestros, amables y agradables.
Sí. Sí me lo he planteado. Por supuesto que sí. Soy adicto a la lectura y, como yonqui de las letras que soy, siempre he soñado con escribir y publ [...] leEarl más ...
El náufrago contaba los granos de arena. Poco más tenía que hacer. Ante él sólo pasaban la luna, las estrellas y las olas. Con su esperanza ahogada dentro, la botella volvía cada marea, como una amante despreciada que no aceptara su destino.
[...] leEarl más ...
El orfebre, inclinado sobre una de las hebillas que estaba labrando, detuvo su labor un momento y levantó la cabeza. Posó los ojos cansados sobre su mujer, que cosía a su lado, remendando unos calzones.
Estiró la mano y acarició el vientre a [...] leEarl más ...
El comando corría por el fango, resbalando a veces tropezando otras, recobrando pie siempre. Los enemigos parecían estar encegados en acabar con él, pero él se movía como si fuera inmune a sus proyectiles, a sus ataques, a su odio mecánico, que no era odi [...] leEarl más ...
La poca luz del sol que dejaban pasar las imponentes moles de los edificios se retiraba ya a medida que avanzaba la tarde y el día cedía terreno. Sin embargo, la ciudad parecía cobrar vida a esas horas. Los honrados ciudadanos, honestos sólo de cara a la [...] leEarl más ...