Una vez más enhorabuena es un precioso regalo poder leerte
Nos convendría escucharnos más amenudo, organizar el diálogo con uno mísmo. Sin duda el personaje disfrutó, sufrió y gozó cada sentimiento, sensación y estado... y ahora solo siénte el vacío, la pérdida. Sí, hay días que cuesta volver a confiar. Sales de casa rezando no encontrarte al vecino, no rozarle, no mezclarte, porque hemos perdido la esperanza en lo que somos y como somos.
Pero cuándo te crees a salvo en tu frágil concha, eres consciente de que la huida es imposible. Tu alma, tu corazón están sedientos y la sutil gota de rocío acariciando la pared, asomando por la grieta de tu coraza, es suficiente para hacernos salir y beber con avidez. Y, una vez más te encuentras libando del dulce, empalagoso e indigesto néctar de la vida... Bindemos!!
Y que Diosito nos coja confesados