miércoles, 04 de octubre de 2006
Ha anochecido. La tarde se le ha echado encima y, sin saberlo, ha pasado un día más. No le importa. Ni tan siquiera piensa en ello. Es sólo un día más de toda la vida que tiene por delante. Es un niño y no piensa en el tiempo que le queda o ha dejado atrás, simplemente lo vive.

O no suele hacerlo. Ha de cruzar el pasillo, a oscuras. No quiere dar al interruptor, no quiere dejar oscuridad tras él. No quiere recorrer el pasillo negro, frío. No quiere pasar junto al espejo que hay a mitad de camino, porque le dan miedo las cosas de la oscuridad que le estarán siguiendo. No quiere verlas en el azogue, a su espalda.

Deja la luz encendida, así no le seguirá nadie. Llega a la cocina, le ordenan volver y apagar las luces. Protesta, rezonga, no dice por qué no quiere dar la vuelta y encender la oscuridad. Le avergüenza su miedo.

Llega a su dormitorio, mira los dibujos con que ha consumido la tarde, camina hacia la luz. Tira del cordón.

La lámpara muere.

Algo siseaSe hace la oscuridad.

Hay cosas que se arrastranLas cosas salen de lo negro.

Cosas. Malas. Vampiros. Diablos. Demonios. El Diablo.

Se apresura. Corre, corre, corre. Algo le oprime el pecho, no quiere respirar, no quiere correr, no se atreve a correr, no puede mirar atrás, no quiere ver una mano pálida, de dedos delgados y uñas brillantes, afiladas. El corazón quiere apresurarse, la espalda quiere correr más que el pecho, las manos tiemblan, se estiran hacia el interruptor del pasillo. "Luz, luz, luz", no mirar atrás, ignorar el espejo, llegar antes que las cosas.
Una mano al extremo de un brazo esquelético, muerto.
Llega a la cocina, llega a la luz, ríe aliviado, sonríe a sus padres, les tranquiliza con la mirada: no ha pasado nada, seguid tranquilos, no sabéis lo que acecha en la oscuridad cuando eres un niño.
Un día crecerás y dejarás de correr, le susurran cosas en sus sueños.
Publicado por MazingEarl @ 6:25 PM  | Mosquitos muertos
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Comentarios
Publicado por Nrike
miércoles, 04 de octubre de 2006 | 8:30 PM
No sabes lo identificado que me siento...
Yo dormía con la luz del pasillo encendida, y cuando mis padres consideraron que ya era mayor me lo prohibieron, y comencé a dormir con la puerta cerrada.

No es por intimidad. Es por seguridad.
Publicado por uno
jueves, 05 de octubre de 2006 | 12:59 AM
Ä mi me dejaban la puerta entreabierta y la luz del baño dada, si no no podia dormir....


Ahora qlo pienso....como lo supere? Cuando dejamos d ser niños?:z):z):z)

Un saludo...me he queao nostalgico...

antonio j
Publicado por zidair
jueves, 05 de octubre de 2006 | 8:19 AM
Earl mamón, estás que te sales. Este me ha encantado. :-)

Un saludo!
Publicado por MazingEarl
jueves, 05 de octubre de 2006 | 8:42 AM
Nrike, Antonio... a todos nos acojona la oscuridad. Claro que Nrike, con un par de cojones, se encerraba con los monstruos. Él y las cosas, solos y a oscuras.

Jamás ha parecido tan amenazador un montón de ropa abandonado sobre una silla como de noche en un dormitorio infantil.

Zid... ¡me tiés contento! :-[
Publicado por Nrike
jueves, 05 de octubre de 2006 | 1:33 PM
Es que en mi casa, las cosas viven en el pasillo. En mi cuarto dejaba la persiana subida y como vivo en frente de un patio con farolas, no se hacia oscuro del todo nunca.
Y siempre dormía con una linterna en la cabecera de la cama, por si acaso las cosas aprendían, cual velocirraptores, a abrir puertas...
Publicado por Earl
miércoles, 18 de octubre de 2006 | 8:27 AM
Nrike, las cosas siempre están a tu espalda. Las puertas no las pueden detener porque no creen en ellas. Y los pasillos no son sus moradas. Son sus territorios de caza.

Dejamos de ser niños el día en que dejamos de correr, las cosas nos atrapan y se comen nuestra infancia.