Era de noche en la calle, pero en casa era de día y en la cama no había amanecido. El pollo se bajó del coche y fue al portal número nueve, sacó la llave para abrir y llamó al telefonillo. Los niños que jugaban a la rayuela en la acera le contestaron todos a la vez: En mi habitación hay cuatro paredes, un techo y un suelo. Sólo hay una puerta y no tengo muebles.
- ¿Quién es? -preguntaron los niños.
- Soy el pollo -dijo el pollo.
- Sube -respondieron los niños.
Pero no importa, porque duermo en un rincón, muy cómodo. Me acurruco tal
Y entonces la rayuela zumbó, el pollo abrió la puerta y entró en el portal.
como estoy, pongo la cara en la esquinita y sueño. Y en los sueños
En casa del pollo los ratones preparaban la comida y veían desde la ventana de la cocina los árboles del edificio de enfrente y, bajo ella, en la calle, corría el río.
salgo de mi habitación, y paseo, y me tumbo en la hierba y veo el sol.
El pollo llegó a su piso, abrió la puerta que no era y entró al salón de la casa de la silla.
y me baño en el mar,
- Ya he llegado -anunció a las cortinas.
hago castillos en la arena
En el salón los ratones mordían los pantalones de los niños y los abuelos, bajo la silla, hablaban con los tíos.
y huelo el viento
- ¿Hacía buen tiempo en la playa? -preguntaron los abuelos.
- No lo sabemos, nunca hemos estado -contestaron los tíos dirigiéndose al pollo.
Pero a veces sale el nueve,
Como estaba en la casa que no era, no vieron al pollo y no respondieron a su saludo.
y mis sueños me dan miedo y
El pollo se sorprendió de que nadie le contestara, se puso triste por su soledad y decidió que ya era hora de comer, así que se dirigió a la cocina y se comió a los ratones mientras miraba a los niños en flor al otro lado de la calle. Y por la ventana veía a los árboles jugando a la rayuela, y el río corría porque llevaba agua a la playa.
empiezo a gritar
Y el pollo, los ratones, los niños, los abuelos, los tíos, el río, la silla y las cortinas oyeron un grito lejano que venía de la calle, de los árboles del edificio del otro lado de la calle, de la playa y de la rayuela, y todos prefirieron dejar de existir para que cesara aquel grito.
para que se escondan. Y si grito,
Y se escondieron fuera de la existencia, desaparecieron todos y sólo quedó, esperando al pollo, el portal número nueve.vienen los enfermeros y me golpean con palos hasta que dejo de gritar. Entonces vuelvo a dormir y a veces sigo soñando.