Juer, qué días que llevo. Por contar un poco cómo va la cosa y tal.
Estos últimos días (la verdad, no sé cuántos) en vez de hacer lo que se supone que se hace en un diario de estos me he liado a perpetrar atentados contra las lenguas hispánicas y el arte de la prosa. ¡Lo siento! ¡Procuraré enmendarme y hacerlo menos!
Bueno, alguno igual es autobiográfico, y todo ;-)
En fin. Que se acaba el mes. Llegué a este blogcindario creo que hace un mes justito y me parece que ha sido el mes más prolífico que he tenido en cuanto a blog se refiere.
Vale, HackRite parece abandonado, pero no. Simplemente, es que me cuesta un huevo avanzar en su próxima entrada. Espero poder subierla en breve.
Mañana es mi último día en el curro antes de las vacaciones. Nos vamos una semanita a la Costa Daurada esa, a vivir la vida loca. Ya sabéis: hotelito, media pensión (la otra comida, bocatas, con dos cojonazos) y que nos hagan la cama, hala. A vivir las vacaciones, que ya me toca (son las primeras vacaciones DE VERDAD desde el año 98... y aquella vez fui a Las Palmas a operarme).
Como me da cosa dejar esto abandonado, escribiré chorradas y las dejaré programadas para que se publiquen solas. ¡Me encanta la tecnología! ¡Puedo llamaros gilipollas ahora y no os enteraréis hasta el miércoles! Juas juas juas
Bueno, más cosas.
Día gris y lo que significó fue algo que me cambió. No es solo que le pasara lo que le pasó a alguien que conozco y que, por cierto, me viene a la mente CADA PUTO DÍA (¿que en qué pienso? en mi felicidad actual y en lo horrible que es que alguien muera así, en lo agradecido que estoy por tener a mi lado a quien tengo y, pese a quien pese, que mala suerte, que tenemos *todos* que vivir por los que ya no pueden). Decía que no es solo por lo que pasara y tal, sino porque... coño, joder, NO SÉ por qué, pero he cambiado en algo.
Para ser sincero, se me pasó enseguida. Mientras tuviera la mente ocupada, podía jugar al WoW o entretenerme leyendo. Pero no podía estar con nadie, así que cancelé la partida de los KOWT de aquella semana. Grave error. Son amigos y quizá les necesitaba cerca y saber que estaban todos bien.
Pero si me ponía a ver la tele o mientras conducía... entonces ya no. Un par de veces, o tres o cuatro, estuver a punto de quedarme en la M-40. Se te va la mente y hace falta mucha concentración para dejarla en lo que haces. Suerte que compré un Earlmóvil en condiciones. Uno más barato y no hubiera escrito
Al final del túnel.
Hablando de ello. Me salió tal cual. Os preguntaréis que qué clase de post es ese para seguir al del Día gris... jodé, pues no sé. Humor raro ¿quizá? Ni idea.
Los demás días han sido de actividad febril. La mente me da vueltas y me pongo a darle al blog (hoy tres entradas y no son no las trece horas) y me salen... relatos. Alguno no es ficticio, pero bueno. Ya vale.
Pero me di cuenta, ayer o antes de ayer, que todos tienen algo en común. Y me hace pensar. ¿Por qué todos tienen a la muerte por medio? No tengo ni idea. Pero aviso una cosa: pretendo averigüarlo. Si para hacerlo tengo que seguir escribiendo a ver con qué me sorprende el teclado, lo haré. Estáis advertidos, por si queréis dejar de pasaros. Y si no, si a pesar de todo queréis pasaros, por favor, por favor, por favor. Decidme algo :-) No mola nada escribir solo.
A lo mejor es sólo que
Teto habla del amor y yo de la muerte mientras que Zid habla de sueños y soledades. Por cierto, pasaros por su
blog porque es una pasada cómo va la cosa.
Ah, y los
KOWT tienen blog :-P Vale que sólo he escrito dos chirimpolleces, pero
allí están, que igual a algún rolero le mola echarle un lookeo.
En fin, que mañana toca
Alatriste y por la noche rajar pestes de la película, por supuesto.