A ver... creo que lo último es del sábado ¿me equivoco?
Vale, actualización: los
KOWT íbamos a jugar a
Shadowrun. Corrección: Nrike es un malqueda y nos ha dejado tirados. "Me quedé dormido por las agujetas", dice. ¡Vaya nena! Si es lo que yo digo: ¡los hippies pelilargos no son de fiar! ¿Pero me hace caso alguien? Naaaaaaah. En fin.
Aunque él sea un malqueda, nosotros no, y no quisimos dejarle colgado en la partida de SR, así que hice Oeste. Oeste d20, aclaro. Yo preferiría
Boot Hill, pero los
KOWT son un tanto especialitos y el sistema "tira d20 para dar, d20 para localización y d6 para pupas" les parece más complejo que el "tira d20 para dar, d20 para localización y cada vez un dado distinto para pupas" y no les entra en la mollera. En fin.
Bueno, hubo risas a costa de Bob y la inteligencia de su personaje ("mi caballo es más listo que yo!") y, aunque la partida fue por derroteros diferentes a los planeados (aproximadamente... treinta segundos después de iniciada la partida en sí, ya se salieron totalmente por otro lado y lo tuve que improvisar todo... TODO), me ha gustado cómo se ha ido desarrollando. La cosa es que es difícil (mucho, por lo menos para mí) conseguir que una partida Western quede bien. Los jugadores suelen hacerse cada uno el concepto que les apetece de su película, y normalmente es difícil meter a un mejicano, un indio, un pianista, una puta de salón, un rastreador, un jugador profesional, un ex militar sudista, un minero y al borracho del pueblo en una misma partida (por no hablar de combinaciones bizarras como mineros sudistas, putas borrachas, rastreadores de salón, ex militares pistoleros, pianistas indios o el mejicano del pueblo). Por lo general, la partida del Oeste se me hace cuesta arriba si los jugadores no colaboran. O sea, en otros entornos es normal el "os contratan para tal y cual", pero aquí... es como en la ci-fi: me gusta más que los jugadores lleven a peña independiente que se busque la vida. Aquí, por lo que vi, los jugadores se portan. Les puse en situación y establecí ciertos vínculos comunes. Cierto es que pensaba que hicieran otra cosa, pero reaccionaron bien y empezaron a actuar por su cuenta. Además, me gustó cómo jugaron, sin kamikazadas, y usando la cabeza.
Uh...
Y encima, creo que no se enteraron (hasta ahora, je je je) de que estab aimprovisando. Lo que es bueno, porque me deja la aventura que tenía pensada para otra ocasión.
La cosa es que espabilaron y, aunque tampoco les salieron los planes que prepararon, también supieron adaptarse a la situación según surgía.
Vale, eso el domingo por la mañana.
Luego, que hay un blog para el grupo. Cuando lo tengamos más maqueado ya lo haremos "más público" y supongo que lo usaremos para... no sé, para contar las partidas y tal. Lo que es la paja mental rolera, vamos.
El resto del domingo iba a pasar en lo que en círculos eclesiásticos se llama "hacer el obispo". O sea, estar tirado a la bartola. Pero nah, cogimos y nos fuimos a ver la de
Piratas del Caribe, que está de puta madre (vale, que se sobraron con las acrobacias, un pelo de mamut exageradas) y divierte. Bueno, yo me lo pasé de puta madre. El final, y lo digo SOLO Y ÚNICAMENTE por joder, queda en plan "ja ja, no sabréis cómo sigue hasta que estrenemos la tercera", lo que no está mal y queda de vicio. Vamos, que está de vicio si no te lo ha jodido su seguro servidor diciéndote que sale >>>>>CENSURED>>>>>
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Bueno, pues como soy tan buen chico y curro mucho cuando hay que currar, pues el lunes decidí que no hacía puente.
Así, con un par de cojones. Yo, a currar. El jefe y yo, namás.
Qué pelota ¿no? Pos no. Tengo mis motivos: los puentes me los descuentan de los días de vacaciones (lo que, por cierto, me parece de puta madre y que debería hacerse en todos sitios, para ver si alguien curra en este puto país; además, al fin y al cabo, llevo dos meses aquí y ya me voy la semana que viene de vacaciones... y tengo seis semanas de vacaciones al año, qué caray).
En fin. El tema es que, currar, lo que se dice currar, poco. Ni él ni yo. Él se leyó mi
El Jueves de esta semana pasada, que lo tengo por ahí tirado. Y yo ordené unos papeles (es decir: puse dos grapas y comprobé que el montón de documentos que dejé preparados el viernes siguiera allí) y ya. Tuvimos un desayuno de como dos horas en un VIPS y una charla de esas molonas y profundas. Es que el jefe, y eso que es jefe de los que pueden decir "soy jefe y facturo millones de euros al año" no va de jefe y es un compi. No sé si me explico.
En fin, que de currar el lunes, nada de nada. Eso sí: dormir, cuando llegué a casa, mi madre. Ni que fuera el día de Santa Siesta Bendita. Llegué a casa a eso de las doce del mediodía, comí, salí un momento y a las tres y media estaba sopa. Hasta eso de las ocho, pallá por lo menos.
De eso que te levantas y estás como de goma, de tanto que has dormido :-P
En fin. Y ayer, a Segovia. Nada, que tocaba "cojamos el coche y vayamos de excursión", y de excursión que fuimos. Trotilias de papas, nevera con refrescos (agua y zumitos, que semos gente sana) y a Segovia.
Cogimos carretera bien prontito y nada de autopistas, que son de pagar. Yo, carretera nacional, como nuestros abuelos. ¡Abuelooooo!
La misma carretera por la que fui en el coche de mi abuelo hace treinta y un años. Ahí es nada. Es que yo cumplí los dos años en la Feria de Abril de Sevilla, pasamos por Madriz y Segovia y luego, a Barcelona. Por ahí tiene mi madre un cerro de fotos de esas, conmigo de chiquitín. Vamos, cuando todavía era guapo.
Y no hermoso e irremediable, salvaje e irresistiblemente atractivo, como ahora, claro.
En fin.
Segovia. ¿Qué decir de Segovia?
Pues que, como diría Obelix, "están locos, estos segovianos". O sea, coges un monumento que montaron los romanos, en plan (y es que me vino a la mente, mira qué cosas):
Primerus el pie izquierdus,
Segundos el pie derechus.
Izquierdus, derechus,
Izquierdus, derechus,
Y así vamos todos ¡deacuerdus!
Y te encuentras con un "prohibido el paso" así, pegado al Acueducto. Con un par. O sea, o era un disco de Tráficus, o no lo entiendo. No me imagino a los romano-segovianos en plan "oh, Manolus, por aquí no se puede pasar, tira la cuadrigae por aquella calle callae". Luego estaban los "prohibido aparcar". Había un grabado antiguo de cojones que prohibía parar los carruajes bajo multa de cinco pesetas. Justo debajo, la traducción al lenguaje moderno:
Mola ¿eh? Esto era por la zona (lo recuerdo porque al tío, por lo visto, le cortaron la cabeza, pero el pollo que le hizo el monumento se le olvidó el detalle y lo puso sin descabezar) de la calle Juan Bravo.
Seguimos por allí, zapatea que zapatea, cuando, buscando un típico hostal romano ("me suda la polla pollae si esto es España, ¡quiero un hostal romano!") cuando vimos un "restaurante griego". Ya se sabe que están por todas partes. Por cierto, que me acordé de un Amigote cuando vi un restaurante que se llama "El Narizotas". Seguimos y vimos un "restaurante americano". No ponía el nombre, pero la estrella era de esas de algo Hollywood.
Y nada. Al final desayunamos en una sandwichería de una cadena muy conocida y muy cara. Tenían una foto tamaño poster de cuando abrieron el primer local en Plaza del Callao, allá para 1939. La duda es ¿por qué esa foto está en el R*****a de Segovia y no en el de Callao? ¿Eh? ¿Por qué? ¿Eh?
Nada, que seguimos tirando de mapa-guía turística ("es por aquí, no por aquí, ¡maldición, estamos perdidos! ¡a la izquierda!") y llegamos a la plaza Mayor. De tienda en tienda, tiramos por una calle estrechita y vimos un museo de brujas que daba mal rollo y no quise entrar. O sea, así, sin estacas ni nada, no. Y llegamos al Alcázar (de Segovia: aquí no hay nada roto ni ningún padre pasó de su hijo, por eso es menos famoso). No entramos porque la entrada no era gratis. Así, con un par. Luego me compré un abrecartas que imita una espada romana por ocho euros, pero no entramos en el Alcázar (de Segovia) porque costaba 3'50 por cabeza.
Tengo mis prioridades.
Nada, que seguimos por la muralla (vieja de cojones, muy antigua, seguro que patrimonio de algo y bastante bien conservada, lo que no ha impedido poner zona azul de aparcamiento, con sus parquímetros y todo todo a lo largo de su perímetro) y me asomé a las almenas. Es increíble cómo no hay nada construido al otro lado. A ese lado de la muralla, por lo menos. Vale, hay focos y tal para iluminarla, pero no hay nada construido. En todo este tiempo. Flipante, me pareció.
Nos metimos en un aborto arquitectónico (por el entorno) del museo. La entrada era gratis y, la verdad, para lo que hay, ya es bastante pago. De todos modos, desde aquí quiero elevar un agradecimiento y pedir un aplauso para el personal del museo, todos ellos sin excepción muy amables y atentos para con nosotros.
Como siempre, me indigné al ver cómo se exponían las vergüenzas de un cadáver. ¿Por qué tienen que exponer en un museo los esqueletos de la peña? O sea, está mal que la gente abra tumbas pero no si los que las abren son "arqueólogos". Y encima, luego a hacer espectáculo. Más me cabreó enterarme de que no era un esqueleto, sino uno hecho con cachos de tres.
Ssstupendo.
Pague usted un entierro para siempre, porque cree que es lo suyo para el descanso eterno, para que luego llegue una peña y te exponga en bolas. Y eso que yo creo que los cuerpos, cuerpos son y que nada tienen, ¡pero coño!. Que eso es ir en contra de los últimos deseos y tal ¿o no?
Nada, que era la hora de comer. Y entonces pregunté:
- Oye, ¿cubiertos te acordaste de coger?
Y como no, pues cogimos coche y a Madrid, a comer a un chino.
Vale que como reacción es exagerada, pero es que sentía que no tenía mucho más que ver en Segovia y, la verdad, para empezar es que no me apetecía una mierda salir de mi casa, ayer.
De todos modos, queríamos pasar por Ávila en el camino de vuelta. Vengaaaa, tampoco es tanto desvío, joder. Pero me salté una salida, cogí la circunvalación que no era y acabé en la AP6, pagando para circular. Y ya lo mandé todo a tomar por culo.
Al final comimos en un chino. Entró una tía loca y se nos puso en la mesa de al lado, pero aparte el miedo que daba (creo que se escapó del museo ese de las brujas o algo, porque parecía una momia comiendo rollitos de primavera), no hay nada más que destacar. Luego a casa, casi a las seis, un intermedio y a ver
Los Soprano. Se jodió el dvd y a dormir, que era tarde y hoy curraba.
Resultado:
- un cuarto de depósito menos en el coche.
- 22'50 euros en el chino.
- 8 euros en un abrecartas.
+ 1 abrecartas.
- hay que comprar un reproductor dvd.
+ he visto Segovia.
- de todos modos, dentro de dos semanas tengo que volver por la comida de la empresa.
- de todos modos, tendré que ir a menudo, porque la nave de la empresa está en Segovia...
- un día de fiesta tirado.
+ no pasé el día de fiesta tirado.
Y, bueno, dentro de lo malo... he conseguido, tras mucho ensayo y error, reducir el consumo medio de 6.9 a 6.6 :-P o sea, que gasto menos ^_^
La próxima, a Toledo.