Estaba yo pensando que no paro de criticar. Y a lo mejor alguien me dice que no soy constructivo. PErsonalmente, creo que si alguien escucha a quien le critica y pone un poco de su parte, la crítica no es destructiva, sino constructiva.
Pero dejando eso aparte, voy a hacer mi pequeña aportación. Propongo los siguientes logos como nuevas imágenes de nuestros partidos reinantes (con perdón de PNV y CiU). Los acompaño de mi pequeña y humilde sugerencia de eslógan para sus campañas.

"PSOE: porque el disimulo ya no va con nosotros. Por donde os quepa".

"Partido Popular: porque la carroña es lo nuestro. PPodemos esperar".
¿Te vienes? #nolesvotes
Llevo mucho tiempo queriendo escribir algo sobre esto. He empezado varias veces y todas lo he dejado. Ya hay muchas personas mejores que yo diciendo más o menos lo mismo. Luego me he dicho que ¿por qué no?
Me pregunto por qué pasan las cosas que pasan. Si vas por la calle y hablas con unos u otros, nadie está contento con la situación. Pero nos contentamos. ¿De qué hablo? De cómo nos exprimen y nos roban, nos engañan, nos mangonean, nos toman el pelo, y no hacemos nada. Nos limitamos a pasar de votar PSOE a votar PP. Y viceversa. Y si ya ninguno de los dos nos convence, porque nos vence, nos quedamos en casa, enarbolando las banderas del "da igual" y "no se puede hacer nada".
Yo tengo una teoría. Estoy convencido. Si todas y cada una de las personas que piensa que da igual, que no se puede hacer nada, que siempre van a estar ahí los mismos, hiciera algo las cosas cambiarían. Tendrían que cambiar. Seguros en su posición de poder, los dictadores por turnos nos dejan votar de vez en cuando, seguros de que va a ganar el que le toque el turno. El PSOE sabe que va a ganar el PP, así que no hacen nada sino asegurarse sus puestos post-desastre electoral. "Si no vamos a ganar, yo quiero estar de los primeros de la cola para pillar cacho", se estarán diciendo.. Y el PP sabe que va a ganar, así que no necesita hacer nada.
Hace mucho tiempo que insisto en que no hay que votarles. Que cada uno vote a quien le de la gana, pero que no vote ni a PP ni a PSOE. Personalmente, diría que tampoco hay que votar a ningún partido nacionalista o regionalista, sólo a partidos que cubran lo que es todo el estado. Pero no voy ni siquiera a insistir en eso. Con que no se vote a PP ni a PSOE, vale. La cosa es que la gente de #nolesvotes (www.nolesvotes.com) lo ha expresado mucho mejor.
Quienes critican esta iniciativa lo hacen, sobre todo, porque surgió a raiz de lo de la famosa Ley Sinde. Vale. A mí también me parece mal montarla por eso. Pero me parece bien montarla. Y cada cual debe tener su motivo, aunque hay muchos, muchísimos.
Los míos son sencillos: estoy cansado de que el gobierno de la nación sea un negocio. Estoy cansado de que en esta falsa democracia haya unas normas para los ciudadanos de a pie y otra para ellos. Esoty cansado de que se rían de mí, y de que me ignoren.
Hace cosa de un mes, el becario, mandado o lo que sea que tienen picando teclas los del PP en su twitter, twitearon esta sinvergonzada. Básicamente, lo típico en ellos. Y, ojo: en ellos y en el PSOE y en todos. Unos y otros se dedican simplemente a señalarse con el dedo y a no hacer nada salvo eso. Me cabreó y les hice una pregunta. El silencio de tumba que han mantenido en su twitter ante cualquier otra pregunta, y que me respondieran a esto, para mí sólo significa una cosa: el pobrecillo currito que tienen dándole a la tecla con el twitter, tenía instrucciones precisas de responder rápidamente a cualquier "ataque" (una mención o una pregunta sobre sus ingresos, para esta gente es un ataque) con "esto".
No vale la pena analizar el vídeo. Es un rato de la Cospedal mintiendo sobre lo que ella dice que son mentiras y no diciendo absolutamente nada. Hoy alguien ha twitteado otra cosa y yo he seguido el hilo. Sin respuesta.
241.480 euros.
Eso son unos 31 sueldos mínimos. Treinta y uno. La Cospedal vive con lo que ella cree que está bien para que vivan 31 familias. Aparte los coches oficiales, dietas y toda la película que se traen. Aparte, ella se podrá jubilar con siete añitos de asiento. Yo hoy me he enterado de que, aunque llevo trabajando 15 años, sólo tengo cotizados 7, así que me quedan 33 para poder jubilarme con toda la pensión.
Gracias, PP, gracias, PSOE. Podré jubilarme cuando tenga 70 años. Ahí es nada. Para luego morirme de viejo, seguro.
La Cospedal, según lo que es un sueldo normalito que te ofrecen en un trabajo de echar ocho horas y las que el jefe quiera, cobra lo que unas 16 familias. Yo tengo un sueldo normal tirando a buenecillo, paso apreturas y la Cospedal unos doce sueldos míos. ¿Cuánto cobras tú? Calcula cuántos días te hacen falta para cobrar lo que ella en un día.
Y así todos. Entran en política para enriquecerse, no para solucionar ni tus problemas, ni los míos ni los de nadie que no sean sus amigos, los de los dineros, los que dan sueldos millonarios a los ex presidentes por no hacer nada, para pagarles favores pasados. Zapatero estará deseando ser expresidente. Y Rajoy estará soñando ya con el día no en que salga elegido, sino en que salga. Aaaahmigo. Ahí es donde está el dinero. Que ya lo dijo Zaplana, ya.
¿Y de dónde sale ese dinero? De nosotros.
¿Por qué están ahí? Porque nosotros les dejamos. Seamos sinceros: la culpa es nuestra. Ellos simplemente, se ponen ahí y nos engañan una y otra vez y nosotros nos dejamos engañar.
Engáñame una vez y la culpa es tuya. Engáñame dos y la culpa será mía.
¿De quién es la culpa cuando te engañan una y otra vez, y otra, y otra, y otra...?
¿Alguien se acuerda de UCD, CDS...? Hagamos lo mismo al PP y al PSOE. Que se vayan todos a la calle. A la cola del paro, si hace falta. Sí, les deseo eso. Les deseo que estén sin trabajo y sin medio de vida, y les deseo que acaben en la más absoluta de las miserias. No es que vaya a pasar, pero oye. No seré yo el que les diera, a ninguno de ellos, ni una sola de mis monedas si les viera pidiendo por la calle.
Y ahora no les doy mi voto. VOTA. No te quedes en casa. VOTA. Pero no votes ni al PP ni al PSOE. No te creas que tu voto no vale. No se te ocurra pensar que qué vas a conseguir. Ellos confían en eso. En que los que no les quieren, se rindan y no voten, porque votaríamos a otros. Ellos cuentan la abstención como un triunfo, porque para ellos "% de abstención" es "% de gente que se queda en casa en lugar de votar a otros". No te creas que no son elecciones generales. Es mentira. Su poder empieza en el pueblo más pequeño. Quítaselo. Olvídate de la persona. A lo mejor es un tío excelente, una vecina cojonuda. Pero si quieren ser concejales del PP o del PSOE, NO LES VOTES.
Hay muchas opciones. Vota a quien quieras, pero no a ellos. Vota. Y si estás convencido de que esa es la solución, convence a alguien. Tú y otra persona. Tú y dos personas. Y que ellos convenzan a alguien.
Porque SOMOS ALGUIEN. Nosotros importamos. Ellos quieren que creamos que no, que el poder lo tienen ellos, los mercados, la bolsa o quien sea. Quieren que nos creamos sus milongas y sus cuentos chinos. Dales estopa, pregúntale. Usa tu twitter, repite una y otra vez las preguntas que tengas, las dudas, tus críticas. Añade #nolesvotes. Otros te leerán, te retwittearán, y otros que ni te conocen lo leerán, y a lo mejor, alguien dice "este también es mi motivo". Y con eso, ellos no cuentan.
Cuentan con que te aborregues con la edición del Gran Hermano que toque, con la liga de no se qué o el otro y el de más allá, y que cuando vayas a votar, al final hagas lo mismo de siempre. El PP cuenta con que te creas que son la solución y les votes porque estés cabreado con el PSOE y el PSOE cuenta con que les votes porque siempre les has votado a ellos. Que se jodan. No les votes. Pero, repito: VOTA.
El bipartidismo es un cáncer. PP y PSOE viven de comernos por dentro. Lo vemos en todos lados. Lo vemos en nuestra vida diaria. Lo vemos hasta en el fútbol, que parece que la liga que importa es sólo la del Barça y el Madrid. ¿Y si el Barça y el Madrid dejan de marcar goles y empiezan a recibirlos? Entonces esos equipos que nunca cuentan empezarán a contar, y la liga será de todos.
Sácales del poder, sácales, échales, a la puta calle, sin miedo, sin piedad. No nos merecen. España es un país ENORME, me gusta ser español, es un orgullo ser español, ser canario, y me avergüenzo no de mi país, sino de lo que nuestros gobernantes quieren que creamos que es. No se merecen estar en este país. No es SU país para que hagan lo que quieran con él. Es nuestro. España se merece algo mejor. No, no "algo mejor". España se merece lo mejor y ellos son lo peor. Tuyo, mío. Vamos a recuperarlo ¿no? Sí.
¿Te vienes? #nolesvotes
Estaba yo leyendo viejos tebeos de Spiderman, de cuando las historias eran “lleva el villano dela semana y Spidey le zurra al estilo Rocky” y duraba un par de números, y todo era excusas para los crash boom bang (lo que molaba, y mucho), y me encuentro con un número moralizador. El resumen (que precisamente resulta que estos días viene más o menos al caso) es que Spiderman se estaba pegando con dos cacos, a los que había inutilizado las armas con su red (esa red multiusos, ya sabes). En esto estaba, en medio de una pelea con dos tipos normales que normalmente le duran una viñeta y ya iban po rla página y algo, cuando sale un civil, el dueño de una tienda, y ve a los tipos armados. El civil cree que le van a robar y dispara con su arma, matando a uno de los chavales y disparando (qué ingenioso juego de palabras me ha quedado, pero voy a decirlo de otra forma) dando inicio a una conversación entre Robbie, otro tío y Peter Parker sobre el rollo de armas sí/armas no.
Concretamente, es el Peter Parker, The Spectacular Spiderman nº71, o Spiderman 48, de Forum. Esto salió aquí en el 84. ¿Dónde estabas tú?
Mientras Spiderman, que tiene que salir disparado (otra vez) a toda prisa a impedir la entrega de un cargamento de armas ilegales, recorre las calles, nos ponen unas viñetas aleccionadoras, diciéndonos que las armas son malas. En una página anterior un padre mata a su hijo por error al creerle un chorizo que entra a robar. En esta página, un caco mata a dos personas.
¡Aquí! ¡Dale al pause! Sí. Esa es la página. La viñeta amarilla es la moralina. Atentos al zoom:

Hop. Aquí tenemos una escena muy conocida en el rollo comiquero/tebeístico. Estamos hasta aburridos de verla en los tebeos de Batman. La cosa es que este es un tebeo de Spiderman. Cachislá. Si están todos:
Los Wayne, con Pa Wayne hasta intentando defender a su esposa:

El collar de marras, que es un poco distinto, pero eh, es un collar:

Y luego, tenemos a nuestros protagonistas:


Bruce Wayne, con lágrimas y todo, que luego se convertiría en Batman, y tal (<- ¡alerta de espoiler!) y el caco, que según Tim Burton luego sería otro personajillo. Un poco de blanco aquí, un rayón rojo allá, unos pegotes de verde por acullá… un par de manchones azules (son los ochenta) con el Paint de Windows...


Se revela la actividad continuada de una banda de timadores que actúa a nivel nacional. Se está investigando una serie de timos continuados en el tiempo por todo el territorio nacional. Esta banda organizada, que actúa por todo el país (aunque nuestras fuentes indican que tienen también "delegaciones" en poblaciones europeas, pudiendo ser Bruselas un importante foco de sus actividades), se gana la confianza de sus víctimas, a las que sus ganchos ("candidatos" en el argot de la banda), convencen para que les den su voto. Una vez con dicho voto en su poder se dedicarían a asignarse puestos y cargos, y a vivir de las rentas y del cuento.

Según las declaraciones de algunos contactados, si no te logran convencer para que les des el voto, recurren al conocido "truco de la ley electoral", con el que igualmente se hacen con pingües beneficios.
Las cantidades timadas son incalculables, pero se estiman en "un buen mordisco a las pensiones de las víctimas, que habrá que ajustar".

La movida de Wikileaks y la reacción fascista y represora de los Estados Unidos de América no va a marcar un punto de inflexión: lo ha cimentado y lo está levantando ahora mismo. Las cosas van a ser muy distintas, y nos van a quitar desde YA muchas libertades y derechos.
Se está trabajando de firme para no sólo poder seguir engañándonos con impunidad, sino para evitar que podamos contarnos la verdad unos a otros. Wikileaks no es sólo una web que publica documentos que otros han filtrado, la están convirtiendo (no lo era) en un símbolo de lo que la libertad de expresión es.
Mucho tiempo he dicho que antaño, si el pueblo protestaba, se enviaba a las tropas para que lo acallaran a golpes de sable. El pueblo reclamaba cosas que consideraba (son) justas: pan para todos, libertad, poder expresarse libremente. Poco a poco, "los de siempre" descubrieron que si te daban el derecho a expresarte libremente, no tenían por qué ceder en lo demás: "se les va la fuerza por la boca; déjales que griten y opinen".
Y perdieron el miedo al pueblo, porque el pueblo, nosotros, no nos íbamos a levantar. "Eh, podemos expresarnos libremente, hagámoslo". Todo lo demás pasó a ser cosas que reclamabas y, como te dejaban pedirlas y nadie venía con los sables, pues te quedabas contento.
Y "los de siempre", siguieron con sus tejemanejes, sus conjuras, conspiraciones o como quieras llamarlo, para mantenerse en el poder. Nos dicen "estado de derecho", "estado del bienestar", "libertad", "democracia", y se les LLENA LA BOCA con esas mentiras. Porque todo eso son mentiras. ¿Qué es el "estado de derecho"? ¿Lo sabe alguien en realidad? ¿Y el "estado del bienestar"? ¿Lo saben ellos?
Yo sé lo que son, y sé lo que no son. Y lo que no son, es el estado de la civilización en que vivimos. Le ponen música a las vacas para que den mejor leche y lo llaman "estado del bienestar". Les ponen una etiqueta en la oreja, las numeran y las llevan al matadero, y lo llaman "estado de derecho".
Pero no han dejado los sables: siguen siendo necesarios. Imponen sus criterios personales e ideológicos, que no tienen nada que ver -NUNCA- con lo que el pueblo pide y lo que necesita. Se van por las ramas, tiran nuestro dinero (del que viven como reyes) en proyectos absurdos y normas y leyes idiotas, en pataletas, discursos que no tienen nada que ver con lo que realmente hace falta.
Y lo sabemos (o, mejor dicho, lo sospechamos con un altísimo grado de certeza). Pero da igual porque, oye, nos dejan patalear, nos dejan hablar y protestar y con eso ya nos vale para seguir día a día, aguantándoles y dándoles de comer los filetes mientras nosotros roemos los huesos.
Pero llega una gente y empieza a sacar documentos de sus lugares de trabajo (esto puede estar bien o mal, lo discuto en otra ocasión) y a pasarlos a alguien que los puede hacer públicos. Y de repente, el derecho a la libre expresión, a la libertad de prensa, ya no parece algo tan bueno. Una cosa es protestar y patalear y luego despistarte con quién monta el mundial o quién se tira a quién en el programa rosa que sea, y otra muy distinta es empezar a enseñar los trapos sucios que, a un pueblo un poco más estudiado que el que pedía pan para todos, le sirve para que lo que sospechaba con un altísimo grado de certeza, ya no lo sospeche sino que lo SEPA.
Y empieza la operación despiste: esto no va conmigo, sigamos haciendo como si tal cosa que ya se les pasará, vienen las navidades, esto en Enero está superado, y sobre todo:
Eso es: libertad de expresión la justa. Ahora, si le tocas los cojones a "los de siempre", te callan la boca. Y si para eso hay que hacerte terrorista o saltarse las leyes, se te hace terrorista y se saltan las leyes o se hacen nuevas, que para eso somos los que mandan ¿no?
Ahora, ¿quién tiene la culpa de todo lo que está pasando? ¿Assange? ¿El cabo Manning? ¿Los "Mercados"? ¿Los gobiernos? ¿Los dirigentes? ¿La clase política?
No, la culpa es nuestra. Tuya, que me lees, y yo, que escribo. Y de todos los que no me leen, también. Es culpa nuestra porque llevamos mucho tiempo pataleando y no hacemos nada. Y los que creen que hacen algo, se dispersan dividiendo su atención en centenares de pequeñas iniciativas que son todo humo y espejos y que no van a ningún sitio. Y, al final, en todos sitios, son dos partidos los que gobiernan alternativamente. CON NUESTRO BENEPLÁCITO.
Yo soy un tipejo sin estudios, y no tengo muy claro qué hacer. Empieza, como dice Paco, en lo que puede hacer cada uno, individualmente. Luego, tenemos que hacer que eso cuente. Lo único que hacemos al empujar cada uno en una dirección es no ir a ningún sitio. Tenemos que empezar cada uno por donde estamos. Lo primero, es que tenemos UN voto. Usémoslo. Dale tu voto a quien tú quieras, no te voy a decir cómo hacerlo. Primero, porque no me da la gana, y seguro, porque nadie puede decirte qué hacer con él (los "vota a tal" sobran en las campañas, para mi gusto).
Pero antes de votar, pregúntate: ¿estoy votando a "los de siempre"? ¿Mi voto va a contar o va a ser mi pataleta personal, votando a un partido figurín que no va a contar ni hacer nada?
Porque cuentan con eso: es parte del derecho de la pataleta. Si la población votante se divide en cuatro grupos, dos de esos grupos votan a los dos de siempre, un tercer grupo se reparte entre partiditos que más o menos tienen un empujoncito, y el cuarto grupo, o no vota o vota a opciones que son sólo figurantes, así que NO CUENTAN. Ajá. Si yo voto al Partido Equis, estoy tirando mi voto, y con eso cuentan "los de siempre". De eso viven.
A partir de ahora, las cosas van a cambiar. Todos están revisando frenéticamente sus sistemas de comunicación y teniendo especial cuidado con lo que dicen y cómo lo dicen, por si acaso (por otra parte, espero que en todos esos sitios haya quienes, cansados del mangoneo, estén haciendo acopio de esas cosas que dicen). Y deben estar gestándose muchas leyes que nos harán tragar queramos o no, destinadas a controlar la libertad de expresión.
Inventaron esa libertad de expresión cuando eso significaba que los parroquianos pudieran echar pestes de los gobernantes en los bares y reuniones de amigotes. Pero se les ha escapado de las manos, así que necesitan redefinirlas para mantenerla a raya y que no se SEPA (que se sospeche les da igual) lo que hacen. Y las van a redefinir. Harán que sea legal conectarse remotamente a tu ordenador para controlar qué sitios visitas y con quiénes hablas, y podrán actuar según quieran (lo de preguntarle a un juez antes da lo mismo: al fin y al cabo, los jueces ya son seres todopoderosos que hacen lo que les da la real gana según sus criterios personales, dejando las leyes a un lado. Y a mi propio caso me remito). El criterio para cerrar periódicos o páginas web será simplemente el de "si nos molesta, se cierra", y si no quieren cerrarlas enteras, podrán entrar en las páginas y editarlas. La intimidad será no ya cosa del pasado, sino un privilegio de las castas superiores, que no querrán que sepamos lo que hacen. Y, si aparece otro partido que les empiece a quitar votos, ya idearán algo para quitarlo de en medio, ya.
Y está claro que escribir, hablar, opinar, no lleva a nada, porque es lo que nos ha traído aquí. La solución pasa por actuar, pero todos a una. Ahora necesitamos seguir a alguien, y el único que ha dado el paso adelante es ese señor que quieren matar o callar.
1. adj. coloq. Que chaquetea, que cambia de opinión o de partido por conveniencia personal.
2. adj. coloq. adulador.
3. adj. Guat. Dicho de una persona: servil (‖ rastrera). U. t. c. s.
4. sus. coloq. Valeriano Gómez.

El otro día tuve un momento WTF!? en el trabajo.

"David Carradifuckingwhat?"
Momento WTF
Después de haber intentado durante, yo qué sé, como casi dos semanas, que el outsourceado servicio de... ehm... expertos informáticos, instalara un sistema fundamental en mi ordenador (ajajá, astuto e hipotético lector: dos semanas sin un sistema fundamental son dos semanas de ver qué puedo hacer sin algo que me deje hacerlo). Otra cosa es que, después de una baja de cuatro meses, la mayoría de los sistemas y los departamentos de los que dependen me habían dado por muerto, algunos hasta eliminando mi usuario.
Lo cierto es me los imagino en su trabajo como los coreanos/bots del WoW: van a su bola y ni piensan si al otro lado hay alguien. Ellos a farmear oro/cerrar a las bravas sus incidencias y ya. Supongo que unos y otros hacen sus horas de "trabajo" y se van a su casa a jugar al WoW. Y seguro que se sacan unos pavos extra farmeando.
Me disperso. Al tema. Pues nada, que estaba yo allí, en mi PC, intentando volcar no se qué historia de un sistema que no sé muy bien para qué quería entonces, porque no me acuerdo, cuando de repente se me abre una ventanita del communicator (que es como un messenger, tiene la pinta de un messenger, funciona como un messenger, pero te ahorra el "tienes foto?" porque todo el mundo tiene ficha de empleado. La mía tiene esta foto:

Con esta cara me quedé al verle entrar en mi PC y hacerme preguntas rarunas
El tipo entra, se presenta (con nombre multipolisilabizado imposible de pronunciar por gargantas humanas occidentales (igual era una tipa, ni idea: al leer esos nombres soy incapaz de asignarles género)), y lo que sigue es más o menos así (traducido, porque la conversación fue en inglés y un inglés muy raro cuyo hablar intento traducir en mi DVD version with subtitles del asunto). "Yo" soy yo y "PI" es el Puto Informático, como conocemos al gremio en AmigotesDnD. Aunque la I puede ser por cualquier otra cosa.

En la imagen: experto ingeniero informático
Yo: hola, Nmpslidppgho.
PI: referente a la incidencia ICblablabla.
Yo: sí, el sistema tal
-diez minutos-
Yo: heeeelloooooo?
-par de minutos-
PI: sí, sistema tal. ¿Entiendo que necesita la instalación en su ordenador?
Yo: pues sí, me vendría bastante bien, a qué engañarnos. Es eso o irme a mi casa. [imagino que aquí el hombre pensaría en el momento de irse a casa, a farmear un rato]
PI: ¿Cómo se llama su ordenador?
Yo: ¿PERDONA?
PI: ¿Cómo se llama su ordenador?
Yo: Te he leído a la primera, pero ¿qué dices? ¿de qué me hablas?
PI: ¿Cómo se llama su ordenador?
Yo: Me vas a perdonar, pero es que no sé a qué te refieres. ¿Es un término arcano y avanzado de informática?
-un buen rato-
PI: no, es su PC. Ordenador=PC
Yo: Ya sé lo que es un ordenador. La cosa grande, pesada y negra al extremo de los cables del ratón y el teclado. Lo que no sé es qué quieres decir con el nombre de mi PC.
PI: ¿Cómo se llama su ordenador?
Yo: No sé, es un ordenador. No les pongo nombre. ¿Toby?
-par de minutos-
PI: Abra "mi PC" y en propiedades le pone el nombre.
Yo: Ya. Pero aquí no hay nombre de nada. Está el tal, la tal, la IP, el cual y lo otro
-otro rato-
PI: Abra inicio
Yo: Ya.
PI: Abra run
Yo: Ya.
PI: escriba nosequé y pulse enter
Yo: YA.
PI: se abre una ventana negra.
Yo: Sí. Es una ventana DOS. ¿QUÉ AHORA?
PI: Escriba ipconfig
Yo: Nmpslidppgho.
PI: dígame qué numeros le salen.
Yo: Nmpslidppgho!
PI: sí
Yo: Si lo que querías era la IP ¿por qué no la llamas así? ¿Y por qué, cuando abrimos las propiedades de mi PC no las leiste?
-un rato- no hay respuesta.
PI: ¿Cuál es la IP de su ordenador?
Yo: ¿PERDONA?
PI: ¿Cuál es la IP de su PC?
-pego un cabezazo a la mesa. Sigo despierto. Miro la pantalla. Nmpslidppgho sigue ahí. Paciente. Esperando. Acecha a mi cordura. Noto cómo su vampirismo de cordura absorbe la mía y alimenta su sadismo-
PI: ¿Cuál es la IP de su PC?
Yo: Nmpslidppgho, ¿tienes acceso a la incidencia?
-pasa como media hora-
PI: Si
Yo: INblablabla ¿qué pone en los datos del usuario? ¿Nombre de usuario y...?
PI: ¿Cuál es el nombre de su ordenador?
Yo: tal punto fofó punto fofito punto miliki punto milikito ¿LO TIENES?
-pasa un rato y se me conecta un tío al ordenador. Supongo que es él.
El hombre se pasa un buen rato haciendo lo que parece mover el ratón al azar y pulsando aquí y allí a ver si pasaba algo. No lo sé, porque no soy un experto ingeniero informático. Tras un buen rato me vuelve a abrir el "commu":
PI: puede seguir trabajando entretanto
Yo: no puedo porque el ratón lo estás moviendo tú y de todos modos hace hora y media que me tenía que haber ido a mi casa.
-diez minutos-
PI: proseguimos otro día. De cualquier forma, no sé qué debo hacer y tengo que preguntarlo.
Eso fue un viernes. El lunes localicé al amigo Nmpslidppgho en el communicator y le pregunté que cuándo iba a entrar a arreglar el tema. Me ignoró como si fuera, no sé, un ser de una casta inferior o algo así.
El martes nada, y el miércoles me abre un communicator:
PI: Hola. Nmpslidppgho, de IT service.
Yo: Hola, Nmpslidppgho.
PI: Es sobre la incidencia ICblablabla
Yo: Sí, créeme, me acuerdo.
PI: ¿Cuál es el nombre de su ordenador?

Uno: que me he dado cuenta de que tengo esto más que "un poco" abandonado. A ver si me pongo y posteo una de esas excusas tipo "lo que he estado haciendo", pero creo que no va a ser.
Entretanto, aquí va una recetita del tío Earl :-)
Ingredientes para el pollo a la pera o, como me gusta llamarlo, "pollo a la pEarlra", para dos personas. O una, no sé, depende de lo que coma tu gente en casa. Yo, con una, me lleno, así que voy a poner lo que he usado en las fotos :-)
- Pechuga de pollo (dos, sin filetear)
- Queso de cabra en rollo
- Aceite
- Tomate (uno)
- Pera (una)
- Queso rallado para gratinar (yo he usado del que viene en plan cuatro quesos, que me gusta más)
- Cosas de esas de dar sabor (he usado sal de ajo, extracto de limón y perejil)
Primer paso: después de lo típico de lavarse las manos, cuidar la higiene y toda la historia (<- vocación de servicio social), cogemos la pechuguita y le hacemos unos tajos. No hay que olvidarse de quitarle esos restos asquerosos y blancuzcos de grasaza. Estos tajos van a tener tres funciones: hacer un hueco para la pera, abrir la carne para que se haga bien por dentro y darme la excusa para hacer una foto más. Encima, quedan bonitos en la foto, creo.
Segundo paso: pelamos la pera y la cortamos en rodajitas. En los tajos del pollo echamos un chorrito de limón y un par de gotitas de aceite. Sólo eso, que si no luego chorrea y da cosilla. Después, metemos una rodajita de pera en cada tajo. Que quede bien adentro, o luego se te desmontará todo al querer cortar para comer. Estará igual de rico, pero es un follón.
Tercer paso: cortamos unas rodajitas de queso de cabra y de tomate y las ponemos sobre las pechugas, tumbaditas unas sobre otras. Me parece que tres de queso y dos de tomate son la cantidad adecuada para que no quede todo luego muy "líquido", pero allá cada cual, que no seré yo el que le eche encima a la policía de las recetas del tío Earl.
Cuarto paso: cubrimos todo con el queso rallado y aderezamos al gusto. Yo uso sal de ajo y perejil, pero si te gustan otras cosas, este es el momento. Mezcla el "especiaje" con el queso rallado y lo echas con mucho cariño sobre las pechuguitas, que luego te las vas a comer.

Quinto paso: al horno. Yo uso uno de estos de cristal por aire desde arriba, y con diez minutos a 400 grados en el piso de abajo se quedaron tal cual la foto: tiernecitas, gustosas, jugosas y saciantes :-)
Edito: se me pasó comentar que la pera, claro, se puede cambiar por manzana. Pero si lo haces, ten en cuenta que NO sería pollo a la pera. Aún tengo que probar intercalando peras y manzanas, con el permiso de la Sra. Botella de Aznar.
Ítem más: la última foto es después de haberme comido la otra pechuguita. ¡No iba a decir que está muy rica sin probarla primero!

Capitán de uno, capitán de dos
La gallinita ciega
El cielo estaba gris, encapotado, y aunque no se podía ver el Sol, podía adivinarse que se ocultaba,como si también él estuviera asustado de las ramas esqueléticas de un bosque de árboles raquíticos. La niebla dejaba pedazos de sí misma en los espinosos arbustos, jirones sucios en los dedos negros del bosque. La tierra del camino, también muerta y cenicienta, levantaba pequeñas nubes de polvo con cada pasoarrastrado. A medida que el día iba retirándose, el cansancio iba haciendomella en sus piernas, sentía los hombros como si fueran carne macerada y el sudor se enfriaba en su espalda, empapando camisa y abrigo.
Las marcas pintadas con cal en las piedras le indicaban la dirección a seguir en la encrucijada. Se detuvo y se enjugó el sudor de la cara con el pañuelo. Lo miró: el polvo del camino y su sudor habían llenado de mugre el tejido. Levantó la mirada hacia el vigilante. La cuerda crujía con el balanceo. Los cuervos habían arrancado los ojos hacía tiempo, y los labios ya se retraían. El ahorcadole devolvió la mirada con ojos vacíos; sonreía sin alegría, enseñando los dientes. No le devolvió la sonrisa. Se alejó. Tras él, el vigilante siguió balanceándose, con las piernas colgando, un pie descarnado desnudo.
Un movimiento en el bosque llamó su atención. A sólo un par de pasos del borde del camino había un pequeño árbol arrancado de raíz. En el hueco que había dejado se movía algo. Una de las raíces, se estiraba y sacudía la arena, hundiéndose en el suelo terroso. La tierra se oscureció, humedeciéndose. El suelo rezumó barro, y del fango surgió una mano, aferrándose a la raíz. Retrocedió, sobresaltado. Tras la mano un brazo, cubierto de barro. Al brazo lo siguió una cabeza. Dos manchas blancas en el barro, unos ojos asustados, un agujero que se abre, oscuro, tratando de tragar aire y escupir tierra. Tiró la bolsa al suelo y se lanzó a sujetar la mano, a ayudar al niño a salir del suelo.
- ¡Hola! –la voz venía del otro lado de la pared. La miró, extrañado. Allí encerrado, lo último que se esperaba era algo así. Decidió que no era a él.
- ¿Hola? –quizás, sólo quizás, sí que fuera a él. Volvió a mirar a la pared. Insulsa, vacía. Contuvo la respiración. A lo mejor podía pasar desapercibido.
- ¿Hola? –definitivamente, iba a seguir insistiendo hasta que le respondiera. Pero cualquiera habría contestado ¿no? Si hubiera alguien, ya habría respondido. Decidió permanecer callado. Contrajo los músculos, se encogió, evitando hacer cualquier ruido.
Silencio. Aguantó la respiración.
Durante un minuto, no se oyó nada. Sólo se atrevía a respirar muy ligeramente, de tanto en tanto. El esfuerzo de aguantar tenso el cuerpo empezaba a notarse. No pudo evitar un levísimo movimiento, un roce.
- ¡¡Hola!! -¡Casi lo había conseguido! Se pudo imaginar la escena al otro lado de la pared, aguantando, esperando, tenso, aguardando un sonido delator.
- ¿Hola?
- Sí, eh… hola –a lo mejor así se callaba. Por fin relajó los músculos.
- ¡Soy yo! ¿Quién eres? –no podía creerlo, era él. De entre todos los posibles… maldita sea. Hundió la cara entre las manos. Esto iba a ser duro.
- Eh, sí, hola, soy,… soy yo.
- ¡Que cosas! ¿No? -¿de verdad quería mantener una conversación? ¿Así? ¿Allí?
- Eh, sí, sí –la verdad, no sabía qué responder- qué cosas.
- Nunca hablamos. ¿Qué te cuentas? –oh, Dios, Dios, no, cielos, no, joder, esto no puede ser, no le puede estar pasando, no a él, no allí.
- No, eh, no, no hablamos. No, nada –por lo que fuera, aquello no le pareció suficiente, añadió:
- Ya sabes, eh,… aquí.
- Si, aquí estamos. Tiene gracia ¿no? -¡No! ¡No tenía gracia! ¿Pero qué gracia podía tener aquello?
- Si, tiene gracia –rió sin ganas.
- ¿Y qué tal? ¿Bien? -¿Cómo? ¿Qué quería saber?
- ¿Cómo?
- Que qué tal, que si bien.
- Si, bien, bien.
Se oyó un chapoteo, y el rumor del tejido al rozar la piel.
- ¡Bueno! ¡Yo ya estoy! ¡La Virgen! ¡Lo que ha costado! –el agua, la cerradura, la puerta que se abría. El agua del lavamanos, el secador.
- Oye, que ya nos vemos ¿eh?
- Sí, sí –le pareció poco- adiós.
Oyó cerrarse la puerta. Respiró aliviado. Por fin tranquilo, pensó. Alguien había entrado. Una tos, carraspera. Ocuparon el sitio de al lado.
- ¡Hola! –quedarse callado, de repente, le pareció inadecuado.
-… sí, sí, no te preocupes, que yo, en cuando te lo tenga arreglado, te pongo un correo. ¡No, no! Vale, ... sí, estate tranquila, de acuerdo, te llamo si surge algo ¿vale? Venga, igualmente. De nada, ¡hasta luego!
Después de colgar el teléfono se volvió hacia la pantalla y comprobó los números. Verificó cuáles eran los correctos, hizo los cambios y se giró, para responder de nuevo al teléfono. La pantalla chivaba quién era: llamada interna, su superior.
- ¡Joder! –descolgó- Sí, dime.
- Oye, cuando puedas, pásate por la sala de reuniones, que tengo que hablar con vosotros.
- ¿Quiénes "nosotros"? -dio un tiento al café de la mañana. Caliente y amargo. Hizo una mueca -¡joder! Nada, que me he quemado con el café.
- El departamento, vamos a hablar de números.
- ¿Te llevo algo? ¿Lo tienes todo? ¿O…?
- Sí, tráete los reports de la semana 44, quiero saber las previsiones de Ventas.
- Vale, los saco y voy.
Colgó el teléfono, lo desvió para que no le entraran llamadas y se puso a preparar el report dichoso. Lo limpió de columnas con datos basura y, libre ya de estática, lo mandó a la impresora. El café ahora estaba frío y seguía amargo. A la maceta con él. Total, es de plástico, a la planta le va a dar igual.
Mientras recorría los pasillos, con los papeles del report bajo el brazo, saludaba a algún que otro compañero. Algo pasaba, porque había corrillos, y alguna compañera tenía la cara enrojecida por el llanto. Vio que algunos de sus conocidos, del mismo equipo o departamento iban a la misma sala que él. Redujo el paso. Empezó a entender. Se dio la vuelta, se detuvo.
El grupo lo comprendían seis o siete compañeros. Sabía que alguna vez habían compartido departamento o equipo, pero ahora, con el paso del tiempo, pertenecían a distintas secciones. Joder, ¿esos dos no son de la oficina de… ? ¿Y están aquí? El corrillo rodeaba a tres compañeros que recibían abrazos y palmaditas en la espalda. Ojos irritados.
Miró la puerta de la sala de reuniones. Se adivinaban varias personas en ella.
Entendió. Dirigió la mirada al report. Números. Previsiones. Columnas. ¿Motivos? ¿Criterio? Tomó aire y siguió avanzando.
- Cierra la puerta, por favor. ¿Traes el report de previsiones?
La cerró y contempló la sala. ¿Qué pasaría? Allí estaba su supervisor, en pie. El resto de los compañeros estaba en pie, alrededor de la mesa. No había sillas.
- Sí, toma -avanzó y le alargó el tocho de papeles- bueno ¿qué?
Le ignoró, prestando toda su atención a los papeles. Entonces se abrió la puerta y el chico para todo de administración empezó a entrar sillas plegables.
- Bueno, vale, está todo bien. -empezó a abrir las sillas y a disponerlas alrededor de la mesa- A ver, quita, a un lado,… gracias, por favor…
Cuando puso la última silla se apoyó en la pared y enchufó una minicadena, mientras seguía:
- Lo que quería deciros… como sabéis, estamos en época de crisis, y también sabéis todos que la empresa ha empezado hace tiempo un proceso para salvar esta racha de vacas flacas, reduciendo gastos superfluos, como los seguros médicos, los abonos de transportes, cheques de comida… os hacéis cargo ¿no? Son tiempos para apretarse el cinturón.
Todos asintieron, asustados. Era como el paredón. Alguno tragó saliva, otro intentó una broma en voz baja, uno de los compañeros empezó a frotarse los ojos, reprimiendo las lágrimas. Su mujer estaba embarazada.
- Bueno, en fin… no es una decisión fácil de tomar. La cosa es que, como habréis visto, sois catorce. ¿Verdad? Y aquí hay ocho sillas. -pulsó el play en la minicadena- Vale, pues sentaos cuando pare la música.
Bueno, el principio de la película es bastante típico en este tipo de filmes:
El Che se encuentra en aguas caribeñas, luchando a brazo partido con un par de tiburones blancos asesinos, en medio de un remolino espumoso de aguas sanguinolentas, derramada sin duda por los caimanes muertos que hay a su alrededor (¿? ¿caimanes en el Caribe? definitivamente, los que hicieron esta peli no tienen ni idea).
Acaba de matar al primero de los tiburones y se encuentra estrangulando con sus propias manos al segundo, cuando una sombra oscurece la pantalla y, sobre él, se ve un helicóptero, del que desciende una escalerilla. El Che, sujetando al tiburón, mira al helicóptero y a su espalda. En la lejanía se acercan siete agentes de SPECTRA sobre motos acuáticas armadas con lanzacohetes, con aviesas intenciones (en sus camisetas se ven letras sueltas: S, P, E, C, T, R y A).
El Che no lo duda mucho más y sujeta la escalerilla. El helicóptero le aleja, mientras los agentes de SPECTRA le amenazan con el puño en alto (¿una secuela? al parecer los productores están hablando ya de una segunda parte).
Colgando de la escalerilla, el Che sobrevuela con el helicóptero diversos terrenos, mientras los créditos presentan (el tema remasterizado de "Hang 'em high", interpretado en esta ocasión por un reformado Vanilla Ice) la película. Se pueden ver distintas localizaciones de exteriores. París, Viena, la base internacional de la Antártida...
Por fin, el helicóptero lleva al Che ante el responsable de su rescate. Entre sicarios y aparatitos que hacen bip y ping, se encuentra Fu Man Chu (Javier Bardem). Este le explica que una grave amenaza amenaza (no tenían diccionario, los guionistas) la Tierra, y que sólo el Che puede eliminarla: en la luna se encuentra King Kong, que se dispone a atacar la Tierra, en una orgía de destrucción.
El Che parte a la luna (en un cohete como el de Tintín) y allí, tras explorar la jungla en la que aterriza y enfrentarse a unos nativos hombres lobo, descubre la base de King Kong: allí averigüa que King Kong no es en realidad un simio gigante, sino un robot gigante tripulado por el Conde Drácula (mediocremente interpretado por un Robert Carlyle en declive: se le veía muy pálido). El Che y Drácula luchan a muerte, pero el robot gigante es demasiado para el Che, por lo que se bate en retirada y va a por Godzila (otro robot gigante).
El encuentro final, sobre Nueva York, es un despropósito total, con absurdos homenajes al cine de John Woo, y demuestra que la película no es más que un desbarre de efectos especiales y poco argumento.
Por fin, el Che derrota a Drácula, que huye jurando vengarse, y la película termina con la traición final de Fu Man Chu, que *parece* matar al Che.
La secuela: como se ha dicho, es posible que haya secuela, dependiendo del éxito comercial de la película, nos tememos. La productora habla de RoboChe, aunque hay quien habla de un cross-over en AVP3: the Che ends the fight.
Ya veremos.
Pues sin sabiendo por qué volviendo, en aquí estando soy. Haciendo más de un año, doce meses, cincuenta y dos semanas y no queriendo en contando lo que queda y lo que ha habiendo sucedido.
Y pasado.
¿Sabemos lo que nos pasa cuando no sabemos lo que nos pasa? Yo me entiendo. Que no me explico.
Si repaso loque hay atrás en el tiempo veo que me equivoco. Pensaba que en Noviembre hizo un año desde que no escribía. Pero escribir de verdad. Correos, sí. Muchos. Un montón. ¿Escribir en mi cabeza? cada día. ¿Escribir en esos proyectos que ocupan mi tiempo? Sí, mucho, mucho.
Status, situación, estado, de todo:
- he cambiado de trabajo. La empresa decidió que no valía la pena pagar un sueldo más y que una persona podía hacer el trabajo de dos. Una pena, no eran mala gente. Con todo, me dieron una patada en el culo.
- mes y pico más tarde, empresa nueva. Multinacional, la primera en el ramo y yo no la conocía. ¿Me va? No me quejo. Hago algo que se me da bien y trabajo con muy buena gente. También con gente menos buena y con gente de todo tipo. Con la gente con que te toca trabajar pasa como con todo.
Ah, sí, pude ir a Las Palmas. Fue en Noviembre. Me sentí extraño, volviendo a ver a la familia tras tanto tiempo. Estaban todos tan cambiados y tan iguales...
Y la ciudad estaba muy rara. Yo recordaba una ciudad más accesible y ¿humana? No me sale expresarme mejor. Entre baches y calles que recordaba me encontraba con nuevos trazados, con calles estrechadas y degradadas de categoría, menos luz... y sin embargo salía a caminar y no tenía que pensar el camino para cruzar la ciudad de lado a lado, pero me costaría muchísimo pensar en por dónde iría para volver a casa de mis padres desde el puerto...
Y, para no ir nunca a la playa, es sorprendente lo mucho que me llama el mar y la arena.
Más: hay nuevo Earlmóvil. Hace hoy dos semanas que dejé el viejo y salí con el nuevo. Cómo consume, el hijoputa. Y cómo tira. El primer Earlmóvil es una máquina, pero este... este es un trono sobre ruedas... qué tontería, la ilusión que me hizo. Y me encanta conducir. Aunque me parece que eso ya se sabe.
El "nuevo" trabajo (es que hago un año dentro de un mes y medio...). Bueno, si antes vivía en Carabanchel y trabajaba en Segovia, ahora vivo en Carabanchel y trabajo en Pozuelo, así que me pongo en casa antes de que acabe Asuntos Propios.
¿Cómo se llama cuando una cosa te lleva a la otra? Asuntos Propios. Me encanta ese programa. Para el que no lo conozca, RNE 1 a partir de las 16:00. Usando una expresión muy usada, eso es hacer cercana la radio. Antes la radio me aburria. Cuando iba a Segovia me cansé de escuchar siempre los mismos CDs y acabé poniendo la radio. Iba con Olga Viza y sus mañanas en RNE y volvía con Julio César Iglesias y su lamento decir que no recuerdo el nombre. Me gusta oír la radio. Y CDs, también. Si alguien tiene la canción del bacalao ciego, que me avise.
Quiero decir, si alguien lee esto, por casualidad.