miércoles, 23 de marzo de 2011

Estaba yo pensando que no paro de criticar. Y a lo mejor alguien me dice que no soy constructivo. PErsonalmente, creo que si alguien escucha a quien le critica y pone un poco de su parte, la crítica no es destructiva, sino constructiva.

Pero dejando eso aparte, voy a hacer mi pequeña aportación. Propongo los siguientes logos como nuevas imágenes de nuestros partidos reinantes (con perdón de PNV y CiU). Los acompaño de mi pequeña y humilde sugerencia de eslógan para sus campañas.

"PSOE: porque el disimulo ya no va con nosotros. Por donde os quepa".

"Partido Popular: porque la carroña es lo nuestro. PPodemos esperar".

 

¿Te vienes? #nolesvotes


Publicado por MazingEarl @ 8:46 PM
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lunes, 21 de marzo de 2011

Llevo mucho tiempo queriendo escribir algo sobre esto. He empezado varias veces y todas lo he dejado. Ya hay muchas personas mejores que yo diciendo más o menos lo mismo. Luego me he dicho que ¿por qué no?

Me pregunto por qué pasan las cosas que pasan. Si vas por la calle y hablas con unos u otros, nadie está contento con la situación. Pero nos contentamos. ¿De qué hablo? De cómo nos exprimen y nos roban, nos engañan, nos mangonean, nos toman el pelo, y no hacemos nada. Nos limitamos a pasar de votar PSOE a votar PP. Y viceversa. Y si ya ninguno de los dos nos convence, porque nos vence, nos quedamos en casa, enarbolando las banderas del "da igual" y "no se puede hacer nada".

Yo tengo una teoría. Estoy convencido. Si todas y cada una de las personas que piensa que da igual, que no se puede hacer nada, que siempre van a estar ahí los mismos, hiciera algo las cosas cambiarían. Tendrían que cambiar. Seguros en su posición de poder, los dictadores por turnos nos dejan votar de vez en cuando, seguros de que va a ganar el que le toque el turno. El PSOE sabe que va a ganar el PP, así que no hacen nada sino asegurarse sus puestos post-desastre electoral. "Si no vamos a ganar, yo quiero estar de los primeros de la cola para pillar cacho", se estarán diciendo.. Y el PP sabe que va a ganar, así que no necesita hacer nada.

Hace mucho tiempo que insisto en que no hay que votarles. Que cada uno vote a quien le de la gana, pero que no vote ni a PP ni a PSOE. Personalmente, diría que tampoco hay que votar a ningún partido nacionalista o regionalista, sólo a partidos que cubran lo que es todo el estado. Pero no voy ni siquiera a insistir en eso. Con que no se vote a PP ni a PSOE, vale. La cosa es que la gente de #nolesvotes (www.nolesvotes.com) lo ha expresado mucho mejor.

Quienes critican esta iniciativa lo hacen, sobre todo, porque surgió a raiz de lo de la famosa Ley Sinde. Vale. A mí también me parece mal montarla por eso. Pero me parece bien montarla. Y cada cual debe tener su motivo, aunque hay muchos, muchísimos.

Los míos son sencillos: estoy cansado de que el gobierno de la nación sea un negocio. Estoy cansado de que en esta falsa democracia haya unas normas para los ciudadanos de a pie y otra para ellos. Esoty cansado de que se rían de mí, y de que me ignoren.

Hace cosa de un mes, el becario, mandado o lo que sea que tienen picando teclas los del PP en su twitter, twitearon esta sinvergonzada. Básicamente, lo típico en ellos. Y, ojo: en ellos y en el PSOE y en todos. Unos y otros se dedican simplemente a señalarse con el dedo y a no hacer nada salvo eso. Me cabreó y les hice una pregunta. El silencio de tumba que han mantenido en su twitter ante cualquier otra pregunta, y que me respondieran a esto, para mí sólo significa una cosa: el pobrecillo currito que tienen dándole a la tecla con el twitter, tenía instrucciones precisas de responder rápidamente a cualquier "ataque" (una mención o una pregunta sobre sus ingresos, para esta gente es un ataque) con "esto".

No vale la pena analizar el vídeo. Es un rato de la Cospedal mintiendo sobre lo que ella dice que son mentiras y no diciendo absolutamente nada. Hoy alguien ha twitteado otra cosa y yo he seguido el hilo. Sin respuesta. 

241.480 euros.

Eso son unos 31 sueldos mínimos. Treinta y uno. La Cospedal vive con lo que ella cree que está bien para que vivan 31 familias. Aparte los coches oficiales, dietas y toda la película que se traen. Aparte, ella se podrá jubilar con siete añitos de asiento. Yo hoy me he enterado de que, aunque llevo trabajando 15 años, sólo tengo cotizados 7, así que me quedan 33 para poder jubilarme con toda la pensión. 

Gracias, PP, gracias, PSOE. Podré jubilarme cuando tenga 70 años. Ahí es nada. Para luego morirme de viejo, seguro.

La Cospedal, según lo que es un sueldo normalito que te ofrecen en un trabajo de echar ocho horas y las que el jefe quiera, cobra lo que unas 16 familias. Yo tengo un sueldo normal tirando a buenecillo, paso apreturas y la Cospedal unos doce sueldos míos. ¿Cuánto cobras tú? Calcula cuántos días te hacen falta para cobrar lo que ella en un día. 

Y así todos. Entran en política para enriquecerse, no para solucionar ni tus problemas, ni los míos ni los de nadie que no sean sus amigos, los de los dineros, los que dan sueldos millonarios a los ex presidentes por no hacer nada, para pagarles favores pasados. Zapatero estará deseando ser expresidente. Y Rajoy estará soñando ya con el día no en que salga elegido, sino en que salga. Aaaahmigo. Ahí es donde está el dinero. Que ya lo dijo Zaplana, ya.

¿Y de dónde sale ese dinero? De nosotros.

¿Por qué están ahí? Porque nosotros les dejamos. Seamos sinceros: la culpa es nuestra. Ellos simplemente, se ponen ahí y nos engañan una y otra vez y nosotros nos dejamos engañar. 

Engáñame una vez y la culpa es tuya. Engáñame dos y la culpa será mía.

¿De quién es la culpa cuando te engañan una y otra vez, y otra, y otra, y otra...?

¿Alguien se acuerda de UCD, CDS...? Hagamos lo mismo al PP y al PSOE. Que se vayan todos a la calle. A la cola del paro, si hace falta. Sí, les deseo eso. Les deseo que estén sin trabajo y sin medio de vida, y les deseo que acaben en la más absoluta de las miserias. No es que vaya a pasar, pero oye. No seré yo el que les diera, a ninguno de ellos, ni una sola de mis monedas si les viera pidiendo por la calle.

Y ahora no les doy mi voto. VOTA. No te quedes en casa. VOTA. Pero no votes ni al PP ni al PSOE. No te creas que tu voto no vale. No se te ocurra pensar que qué vas a conseguir. Ellos confían en eso. En que los que no les quieren, se rindan y no voten, porque votaríamos a otros. Ellos cuentan la abstención como un triunfo, porque para ellos "% de abstención" es "% de gente que se queda en casa en lugar de votar a otros". No te creas que no son elecciones generales. Es mentira. Su poder empieza en el pueblo más pequeño. Quítaselo. Olvídate de la persona. A lo mejor es un tío excelente, una vecina cojonuda. Pero si quieren ser concejales del PP o del PSOE, NO LES VOTES.

Hay muchas opciones. Vota a quien quieras, pero no a ellos. Vota. Y si estás convencido de que esa es la solución, convence a alguien. Tú y otra persona. Tú y dos personas. Y que ellos convenzan a alguien.

Porque SOMOS ALGUIEN. Nosotros importamos. Ellos quieren que creamos que no, que el poder lo tienen ellos, los mercados, la bolsa o quien sea. Quieren que nos creamos sus milongas y sus cuentos chinos. Dales estopa, pregúntale. Usa tu twitter, repite una y otra vez las preguntas que tengas, las dudas, tus críticas. Añade #nolesvotes. Otros te leerán, te retwittearán, y otros que ni te conocen lo leerán, y a lo mejor, alguien dice "este también es mi motivo". Y con eso, ellos no cuentan.

Cuentan con que te aborregues con la edición del Gran Hermano que toque, con la liga de no se qué o el otro y el de más allá, y que cuando vayas a votar, al final hagas lo mismo de siempre. El PP cuenta con que te creas que son la solución y les votes porque estés cabreado con el PSOE y el PSOE cuenta con que les votes porque siempre les has votado a ellos. Que se jodan. No les votes. Pero, repito: VOTA. 

El bipartidismo es un cáncer. PP y PSOE viven de comernos por dentro. Lo vemos en todos lados. Lo vemos en nuestra vida diaria. Lo vemos hasta en el fútbol, que parece que la liga que importa es sólo la del Barça y el Madrid. ¿Y si el Barça y el Madrid dejan de marcar goles y empiezan a recibirlos? Entonces esos equipos que nunca cuentan empezarán a contar, y la liga será de todos.

Sácales del poder, sácales, échales, a la puta calle, sin miedo, sin piedad. No nos merecen. España es un país ENORME, me gusta ser español, es un orgullo ser español, ser canario, y me avergüenzo no de mi país, sino de lo que nuestros gobernantes quieren que creamos que es. No se merecen estar en este país. No es SU país para que hagan lo que quieran con él. Es nuestro. España se merece algo mejor. No, no "algo mejor". España se merece lo mejor y ellos son lo peor. Tuyo, mío. Vamos a recuperarlo ¿no? Sí. 

¿Te vienes? #nolesvotes


sábado, 15 de enero de 2011

Estaba yo leyendo viejos tebeos de Spiderman, de cuando las historias eran “lleva el villano dela semana y Spidey le zurra al estilo Rocky” y duraba un par de números, y todo era excusas para los crash boom bang (lo que molaba, y mucho), y me encuentro con un número moralizador. El resumen (que precisamente resulta que estos días viene más o menos al caso) es que Spiderman se estaba pegando con dos cacos, a los que había inutilizado las armas con su red (esa red multiusos, ya sabes). En esto estaba, en medio de una pelea con dos tipos normales que normalmente le duran una viñeta y ya iban po rla página y algo, cuando sale un civil, el dueño de una tienda, y ve a los tipos armados. El civil cree que le van a robar y dispara con su arma, matando a uno de los chavales y disparando (qué ingenioso juego de palabras me ha quedado, pero voy a decirlo de otra forma) dando inicio a una conversación entre Robbie, otro tío y Peter Parker sobre el rollo de armas sí/armas no. 

Concretamente, es el Peter Parker, The Spectacular Spiderman nº71, o Spiderman 48, de Forum. Esto salió aquí en el 84. ¿Dónde estabas tú? 

Mientras Spiderman, que tiene que salir disparado (otra vez) a toda prisa a impedir la entrega de un cargamento de armas ilegales, recorre las calles, nos ponen unas viñetas aleccionadoras, diciéndonos que las armas son malas. En una página anterior un padre mata a su hijo por error al creerle un chorizo que entra a robar. En esta página, un caco mata a dos personas. 

¡Aquí! ¡Dale al pause! Sí. Esa es la página. La viñeta amarilla es la moralina. Atentos al zoom:

Hop. Aquí tenemos una escena muy conocida en el rollo comiquero/tebeístico. Estamos hasta aburridos de verla en los tebeos de Batman. La cosa es que este es un tebeo de Spiderman. Cachislá. Si están todos: 

Los Wayne, con Pa Wayne hasta intentando defender a su esposa:


El collar de marras, que es un poco distinto, pero eh, es un collar: 


Y luego, tenemos a nuestros protagonistas:


Bruce Wayne, con lágrimas y todo, que luego se convertiría en Batman, y tal (<- ¡alerta de espoiler!) y el caco, que según Tim Burton luego sería otro personajillo. Un poco de blanco aquí, un rayón rojo allá, unos pegotes de verde por acullá… un par de manchones azules (son los ochenta) con el Paint de Windows...



Publicado por MazingEarl @ 7:52 PM  | Breventrada
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jueves, 13 de enero de 2011

La banda actúa en todo el territorio nacional. 

Se revela la actividad continuada de una banda de timadores que actúa a nivel nacional. Se está investigando una serie de timos continuados en el tiempo por todo el territorio nacional. Esta banda organizada, que actúa por todo el país (aunque nuestras fuentes indican que tienen también "delegaciones" en poblaciones europeas, pudiendo ser Bruselas un importante foco de sus actividades), se gana la confianza de sus víctimas, a las que sus ganchos ("candidatos" en el argot de la banda), convencen para que les den su voto. Una vez con dicho voto en su poder se dedicarían a asignarse puestos y cargos, y a vivir de las rentas y del cuento.


 

posible lugar de reuniones de una de las células de la banda

Según las declaraciones de algunos contactados, si no te logran convencer para que les des el voto, recurren al conocido "truco de la ley electoral", con el que igualmente se hacen con pingües beneficios.

Las cantidades timadas son incalculables, pero se estiman en "un buen mordisco a las pensiones de las víctimas, que habrá que ajustar".

organigrama,según nuestras investigaciones

 


Publicado por MazingEarl @ 10:48 PM  | Breventrada
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viernes, 03 de diciembre de 2010

La movida de Wikileaks y la reacción fascista y represora de los Estados Unidos de América no va a marcar un punto de inflexión: lo ha cimentado y lo está levantando ahora mismo. Las cosas van a ser muy distintas, y nos van a quitar desde YA muchas libertades y derechos.

Se está trabajando de firme para no sólo poder seguir engañándonos con impunidad, sino para evitar que podamos contarnos la verdad unos a otros. Wikileaks no es sólo una web que publica documentos que otros han filtrado, la están convirtiendo (no lo era) en un símbolo de lo que la libertad de expresión es.

Mucho tiempo he dicho que antaño, si el pueblo protestaba, se enviaba a las tropas para que lo acallaran a golpes de sable. El pueblo reclamaba cosas que consideraba (son) justas: pan para todos, libertad, poder expresarse libremente. Poco a poco, "los de siempre" descubrieron que si te daban el derecho a expresarte libremente, no tenían por qué ceder en lo demás: "se les va la fuerza por la boca; déjales que griten y opinen".

Y perdieron el miedo al pueblo, porque el pueblo, nosotros, no nos íbamos a levantar. "Eh, podemos expresarnos libremente, hagámoslo". Todo lo demás pasó a ser cosas que reclamabas y, como te dejaban pedirlas y nadie venía con los sables, pues te quedabas contento.

Y "los de siempre", siguieron con sus tejemanejes, sus conjuras, conspiraciones o como quieras llamarlo, para mantenerse en el poder. Nos dicen "estado de derecho", "estado del bienestar", "libertad", "democracia", y se les LLENA LA BOCA con esas mentiras. Porque todo eso son mentiras. ¿Qué es el "estado de derecho"? ¿Lo sabe alguien en realidad? ¿Y el "estado del bienestar"? ¿Lo saben ellos?

Yo sé lo que son, y sé lo que no son. Y lo que no son, es el estado de la civilización en que vivimos. Le ponen música a las vacas para que den mejor leche y lo llaman "estado del bienestar". Les ponen una etiqueta en la oreja, las numeran y las llevan al matadero, y lo llaman "estado de derecho".

Pero no han dejado los sables: siguen siendo necesarios. Imponen sus criterios personales e ideológicos, que no tienen nada que ver -NUNCA- con lo que el pueblo pide y lo que necesita. Se van por las ramas, tiran nuestro dinero (del que viven como reyes) en proyectos absurdos y normas y leyes idiotas, en pataletas, discursos que no tienen nada que ver con lo que realmente hace falta.

Y lo sabemos (o, mejor dicho, lo sospechamos con un altísimo grado de certeza). Pero da igual porque, oye, nos dejan patalear, nos dejan hablar y protestar y con eso ya nos vale para seguir día a día, aguantándoles y dándoles de comer los filetes mientras nosotros roemos los huesos.

Pero llega una gente y empieza a sacar documentos de sus lugares de trabajo (esto puede estar bien o mal, lo discuto en otra ocasión) y a pasarlos a alguien que los puede hacer públicos. Y de repente, el derecho a la libre expresión, a la libertad de prensa, ya no parece algo tan bueno. Una cosa es protestar y patalear y luego despistarte con quién monta el mundial o quién se tira a quién en el programa rosa que sea, y otra muy distinta es empezar a enseñar los trapos sucios que, a un pueblo un poco más estudiado que el que pedía pan para todos, le sirve para que lo que sospechaba con un altísimo grado de certeza, ya no lo sospeche sino que lo SEPA.

Y empieza la operación despiste: esto no va conmigo, sigamos haciendo como si tal cosa que ya se les pasará, vienen las navidades, esto en Enero está superado, y sobre todo:

MATEMOS A WIKILEAKS

Eso es: libertad de expresión la justa. Ahora, si le tocas los cojones a "los de siempre", te callan la boca. Y si para eso hay que hacerte terrorista o saltarse las leyes, se te hace terrorista y se saltan las leyes o se hacen nuevas, que para eso somos los que mandan ¿no?

Ahora, ¿quién tiene la culpa de todo lo que está pasando? ¿Assange? ¿El cabo Manning? ¿Los "Mercados"? ¿Los gobiernos? ¿Los dirigentes? ¿La clase política?

No, la culpa es nuestra. Tuya, que me lees, y yo, que escribo. Y de todos los que no me leen, también. Es culpa nuestra porque llevamos mucho tiempo pataleando y no hacemos nada. Y los que creen que hacen algo, se dispersan dividiendo su atención en centenares de pequeñas iniciativas que son todo humo y espejos y que no van a ningún sitio. Y, al final, en todos sitios, son dos partidos los que gobiernan alternativamente. CON NUESTRO BENEPLÁCITO.

Yo soy un tipejo sin estudios, y no tengo muy claro qué hacer. Empieza, como dice Paco, en lo que puede hacer cada uno, individualmente. Luego, tenemos que hacer que eso cuente. Lo único que hacemos al empujar cada uno en una dirección es no ir a ningún sitio. Tenemos que empezar cada uno por donde estamos. Lo primero, es que tenemos UN voto. Usémoslo. Dale tu voto a quien tú quieras, no te voy a decir cómo hacerlo. Primero, porque no me da la gana, y seguro, porque nadie puede decirte qué hacer con él (los "vota a tal" sobran en las campañas, para mi gusto).

Pero antes de votar, pregúntate: ¿estoy votando a "los de siempre"? ¿Mi voto va a contar o va a ser mi pataleta personal, votando a un partido figurín que no va a contar ni hacer nada?

Porque cuentan con eso: es parte del derecho de la pataleta. Si la población votante se divide en cuatro grupos, dos de esos grupos votan a los dos de siempre, un tercer grupo se reparte entre partiditos que más o menos tienen un empujoncito, y el cuarto grupo, o no vota o vota a opciones que son sólo figurantes, así que NO CUENTAN. Ajá. Si yo voto al Partido Equis, estoy tirando mi voto, y con eso cuentan "los de siempre". De eso viven.


A partir de ahora, las cosas van a cambiar. Todos están revisando frenéticamente sus sistemas de comunicación y teniendo especial cuidado con lo que dicen y cómo lo dicen, por si acaso (por otra parte, espero que en todos esos sitios haya quienes, cansados del mangoneo, estén haciendo acopio de esas cosas que dicen). Y deben estar gestándose muchas leyes que nos harán tragar queramos o no, destinadas a controlar la libertad de expresión.

Inventaron esa libertad de expresión cuando eso significaba que los parroquianos pudieran echar pestes de los gobernantes en los bares y reuniones de amigotes. Pero se les ha escapado de las manos, así que necesitan redefinirlas para mantenerla a raya y que no se SEPA (que se sospeche les da igual) lo que hacen. Y las van a redefinir. Harán que sea legal conectarse remotamente a tu ordenador para controlar qué sitios visitas y con quiénes hablas, y podrán actuar según quieran (lo de preguntarle a un juez antes da lo mismo: al fin y al cabo, los jueces ya son seres todopoderosos que hacen lo que les da la real gana según sus criterios personales, dejando las leyes a un lado. Y a mi propio caso me remito). El criterio para cerrar periódicos o páginas web será simplemente el de "si nos molesta, se cierra", y si no quieren cerrarlas enteras, podrán entrar en las páginas y editarlas. La intimidad será no ya cosa del pasado, sino un privilegio de las castas superiores, que no querrán que sepamos lo que hacen. Y, si aparece otro partido que les empiece a quitar votos, ya idearán algo para quitarlo de en medio, ya. 

Y está claro que escribir, hablar, opinar, no lleva a nada, porque es lo que nos ha traído aquí. La solución pasa por actuar, pero todos a una. Ahora necesitamos seguir a alguien, y el único que ha dado el paso adelante es ese señor que quieren matar o callar.


martes, 30 de noviembre de 2010

chaquetero, ra.

1. adj. coloq. Que chaquetea, que cambia de opinión o de partido por conveniencia personal.

2. adj. coloq. adulador.

3. adj. Guat. Dicho de una persona: servil (‖ rastrera). U. t. c. s.

4. sus. coloq. Valeriano Gómez.

Dentro de la cartera, un ejemplar de "La vida resuelta para dummies"

Publicado por MazingEarl @ 2:38 PM  | Breventrada
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miércoles, 27 de octubre de 2010

El otro día tuve un momento WTF!? en el trabajo. 

momento WTF

"David Carradifuckingwhat?"

Momento WTF

Después de haber intentado durante, yo qué sé, como casi dos semanas, que el outsourceado servicio de... ehm... expertos informáticos, instalara un sistema fundamental en mi ordenador (ajajá, astuto e hipotético lector: dos semanas sin un sistema fundamental son dos semanas de ver qué puedo hacer sin algo que me deje hacerlo). Otra cosa es que, después de una baja de cuatro meses, la mayoría de los sistemas y los departamentos de los que dependen me habían dado por muerto, algunos hasta eliminando mi usuario.

Lo cierto es me los imagino en su trabajo como los coreanos/bots del WoW: van a su bola y ni piensan si al otro lado hay alguien. Ellos a farmear oro/cerrar a las bravas sus incidencias y ya. Supongo que unos y otros hacen sus horas de "trabajo" y se van a su casa a jugar al WoW. Y seguro que se sacan unos pavos extra farmeando.

Me disperso. Al tema. Pues nada, que estaba yo allí, en mi PC, intentando volcar no se qué historia de un sistema que no sé muy bien para qué quería entonces, porque no me acuerdo, cuando de repente se me abre una ventanita del communicator (que es como un messenger, tiene la pinta de un messenger, funciona como un messenger, pero te ahorra el "tienes foto?" porque todo el mundo tiene ficha de empleado. La mía tiene esta foto: 

Esta cara se me quedó al verle entrar en el PC

Con esta cara me quedé al verle entrar en mi PC y hacerme preguntas rarunas

El tipo entra, se presenta (con nombre multipolisilabizado imposible de pronunciar por gargantas humanas occidentales (igual era una tipa, ni idea: al leer esos nombres soy incapaz de asignarles género)), y lo que sigue es más o menos así (traducido, porque la conversación fue en inglés y un inglés muy raro cuyo hablar intento traducir en mi DVD version with subtitles del asunto). "Yo" soy yo y "PI" es el Puto Informático, como conocemos al gremio en AmigotesDnD. Aunque la I puede ser por cualquier otra cosa.

En la imagen: experto ingeniero informático

 

Yo: hola, Nmpslidppgho.

PI: referente a la incidencia ICblablabla.

Yo: sí, el sistema tal

-diez minutos-

Yo: heeeelloooooo?

-par de minutos-

PI: sí, sistema tal. ¿Entiendo que necesita la instalación en su ordenador?

Yo: pues sí, me vendría bastante bien, a qué engañarnos. Es eso o irme a mi casa. [imagino que aquí el hombre pensaría en el momento de irse a casa, a farmear un rato]

PI: ¿Cómo se llama su ordenador?

Yo: ¿PERDONA?

PI: ¿Cómo se llama su ordenador?

Yo: Te he leído a la primera, pero ¿qué dices? ¿de qué me hablas?

PI: ¿Cómo se llama su ordenador?

Yo: Me vas a perdonar, pero es que no sé a qué te refieres. ¿Es un término arcano y avanzado de informática?

-un buen rato-

PI: no, es su PC. Ordenador=PC

Yo: Ya sé lo que es un ordenador. La cosa grande, pesada y negra al extremo de los cables del ratón y el teclado. Lo que no sé es qué quieres decir con el nombre de mi PC.

PI: ¿Cómo se llama su ordenador?

Yo: No sé, es un ordenador. No les pongo nombre. ¿Toby?

-par de minutos-

PI: Abra "mi PC" y en propiedades le pone el nombre.

Yo: Ya. Pero aquí no hay nombre de nada. Está el tal, la tal, la IP, el cual y lo otro

-otro rato-

PI: Abra inicio

Yo: Ya.

PI: Abra run

Yo: Ya.

PI: escriba nosequé y pulse enter

Yo: YA.

PI: se abre una ventana negra.

Yo: Sí. Es una ventana DOS. ¿QUÉ AHORA?

PI: Escriba ipconfig

Yo: Nmpslidppgho.

PI: dígame qué numeros le salen.

Yo: Nmpslidppgho!

PI: sí

Yo: Si lo que querías era la IP ¿por qué no la llamas así? ¿Y por qué, cuando abrimos las propiedades de mi PC no las leiste?

-un rato- no hay respuesta.

PI: ¿Cuál es la IP de su ordenador?

Yo: ¿PERDONA?

PI: ¿Cuál es la IP de su PC?

-pego un cabezazo a la mesa. Sigo despierto. Miro la pantalla. Nmpslidppgho sigue ahí. Paciente. Esperando. Acecha a mi cordura. Noto cómo su vampirismo de cordura absorbe la mía y alimenta su sadismo-

PI: ¿Cuál es la IP de su PC?

Yo: Nmpslidppgho, ¿tienes acceso a la incidencia?

-pasa como media hora-

PI: Si

Yo: INblablabla ¿qué pone en los datos del usuario? ¿Nombre de usuario y...?

PI: ¿Cuál es el nombre de su ordenador?

Yo: tal punto fofó punto fofito punto miliki punto milikito ¿LO TIENES?

-pasa un rato y se me conecta un tío al ordenador. Supongo que es él.

El hombre se pasa un buen rato haciendo lo que parece mover el ratón al azar y pulsando aquí y allí a ver si pasaba algo. No lo sé, porque no soy un experto ingeniero informático. Tras un buen rato me vuelve a abrir el "commu":

PI: puede seguir trabajando entretanto

Yo: no puedo porque el ratón lo estás moviendo tú y de todos modos hace hora y media que me tenía que haber ido a mi casa.

-diez minutos-

PI: proseguimos otro día. De cualquier forma, no sé qué debo hacer y tengo que preguntarlo.

Eso fue un viernes. El lunes localicé al amigo Nmpslidppgho en el communicator y le pregunté que cuándo iba a entrar a arreglar el tema. Me ignoró como si fuera, no sé, un ser de una casta inferior o algo así.

El martes nada, y el miércoles me abre un communicator:

PI: Hola. Nmpslidppgho, de IT service.

Yo: Hola, Nmpslidppgho.

PI: Es sobre la incidencia ICblablabla

Yo: Sí, créeme, me acuerdo.

PI: ¿Cuál es el nombre de su ordenador?



viernes, 27 de agosto de 2010

Uno: que me he dado cuenta de que tengo esto más que "un poco" abandonado. A ver si me pongo y posteo una de esas excusas tipo "lo que he estado haciendo", pero creo que no va a ser.

Entretanto, aquí va una recetita del tío Earl :-)

Ingredientes para el pollo a la pera o, como me gusta llamarlo, "pollo a la pEarlra", para dos personas. O una, no sé, depende de lo que coma tu gente en casa. Yo, con una, me lleno, así que voy a poner lo que he usado en las fotos :-)

- Pechuga de pollo (dos, sin filetear)

- Queso de cabra en rollo

- Aceite

- Tomate (uno)

- Pera (una)

- Queso rallado para gratinar (yo he usado del que viene en plan cuatro quesos, que me gusta más)

- Cosas de esas de dar sabor (he usado sal de ajo, extracto de limón y perejil)

Primer paso: después de lo típico de lavarse las manos, cuidar la higiene y toda la historia (<- vocación de servicio social), cogemos la pechuguita y le hacemos unos tajos. No hay que olvidarse de quitarle esos restos asquerosos y blancuzcos de grasaza. Estos tajos van a tener tres funciones: hacer un hueco para la pera, abrir la carne para que se haga bien por dentro y darme la excusa para hacer una foto más. Encima, quedan bonitos en la foto, creo.

Segundo paso: pelamos la pera y la cortamos en rodajitas. En los tajos del pollo echamos un chorrito de limón y un par de gotitas de aceite. Sólo eso, que si no luego chorrea y da cosilla. Después, metemos una rodajita de pera en cada tajo. Que quede bien adentro, o luego se te desmontará todo al querer cortar para comer. Estará igual de rico, pero es un follón.

Tercer paso: cortamos unas rodajitas de queso de cabra y de tomate y las ponemos sobre las pechugas, tumbaditas unas sobre otras. Me parece que tres de queso y dos de tomate son la cantidad adecuada para que no quede todo luego muy "líquido", pero allá cada cual, que no seré yo el que le eche encima a la policía de las recetas del tío Earl.

Cuarto paso: cubrimos todo con el queso rallado y aderezamos al gusto. Yo uso sal de ajo y perejil, pero si te gustan otras cosas, este es el momento. Mezcla el "especiaje" con el queso rallado y lo echas con mucho cariño sobre las pechuguitas, que luego te las vas a comer.

Quinto paso: al horno. Yo uso uno de estos de cristal por aire desde arriba, y con diez minutos a 400 grados en el piso de abajo se quedaron tal cual la foto: tiernecitas, gustosas, jugosas y saciantes :-)

Edito: se me pasó comentar que la pera, claro, se puede cambiar por manzana. Pero si lo haces, ten en cuenta que NO sería pollo a la pera. Aún tengo que probar intercalando peras y manzanas, con el permiso de la Sra. Botella de Aznar.

Ítem más: la última foto es después de haberme comido la otra pechuguita. ¡No iba a decir que está muy rica sin probarla primero!


viernes, 05 de febrero de 2010
Vale, ahora hay más fúmbol, también los viernes, y los lunes, y...

Pero, en aras de dar más espectáculo al deporte "rey", tengo una serie de propuestas para dar más vidilla a los partidos y así revitalizar también el tema de las apuestas y las quinielas:

Los lotopartidos
Además de sus partidos de ida y de vuelta, los equipos se sortean. Es fácil. Coges a los "once titulares" de los dos equipos, y los arrejuntas. Luego, los señores presidentes empiezan a sacar papelitos con números, y los once que saquen, son el equipo con que juegan. "¡Eh, que a mi no me han tocado porteros!". Te jodes.

Capitán de uno, capitán de dos
¿Estás cansado de que te digan que tu equipo sólo vale lo que de gorda tengas la cartera? ¡No hay problema! Coges a los "once titulares", los pones juntos, y se tira una moneda. El entrenador que gane el lanzamiento de la moneda, elige primero. ¡Equipos pobres, pongan un Cristiano Ronaldo en sus filas!

Los partidos como a los cromos
Antes de cada partido, el árbitro, como mano inocente, escoge un jugador al azar de cada equipo. Esos son los jugadores que cada equipo apuesta. El que gane se lleva los dos, y el que pierda, se jode. 

El fúmbol de la sillita
Durante el partido suena música (esta es una favorita de la SGAE). Cuando se para, todos los jugadores deben correr a sus puestos respectivos... en el otro campo (si no, los porteros ganan siempre). El último en llegar, es expulsado.

Cada loco con su tema
Al principio del partido, cada jugador juega en la posición que salga en un sorteo.

Partidos por sorpresa
A los equipos se los convoca de un día para otro, en cualquier hora o momento del día. Las entradas se venden sólo en el momento.

Fumbolista por un día
Se sortea una plaza entre el público asistente. El afortunado ganador de la rifa puede jugar en el equipo que quiera, en la posición que quiera, y no se le puede cambiar si él no pide salir o cae inconsciente o muerto. El equipo debe pagarle la parte proporcional al sueldo del jugador que sustituya (¿cuánto cobra en un día Cristiano?)

Y algunos alicientes para dar vidilla a los partidos

El penalty ruso
Cuando haya que tirar penalty, en vez de uno, se ponen tres balones, iguales sólo en apariencia: uno es una pelota de frágil plástico, rellena de pintura. ¡Risas, diversión y pringue asegurado! El otro, es un balón normal, de reglamento. El tercero es una pelota de acero.

La gallinita ciega
Que los porteros jueguen con los ojos vendados. Podría considerarse la posibilidad de acolchar los palos.

¡Que alguien llame a Nadal!
Se juega con una pelota de tenis.

El campo de minas
El campo está sembrado de minas. Tranquilos, los jugadores son caros, así que las minas son de pintura. Y polvos pica pica.

Pool football
Este requiere un cambio radical, pero la diversión está asegurada. Cada equipo tiene cinco puertas: la de siempre, dos en sus córners y las otras dos, en los laterales del medio campo. Hay quince balones, y cada equipo tiene que marcar siete goles, con sus siete balones. El que saque el balón 8 del campo, pierde.

Quien rompe nuevo, paga viejo
Hay quien dice que si un jugador lesiona a otro, se le sancione por el mismo tiempo que el lesionado no pueda jugar. Además de eso, debería obligársele a costear los gastos médicos del lesionado y a hacerle de chófer si no puede conducir.

Hacienda somos todos
Oye, me parece bien que les suban el IRPF a los fumbolistas, pero... eso son muchos cálculos, y al fin y al cabo, el fumbolista es sólo un currante, sacrificada persona que se gana el sueldo con el sudor de su frent... mpfft... vale, vale. Que paguen los clubes. ¿A tanto la ficha? A tanto de impuestos que pagas. "Oh, ese fumbolista ha costado 70 millones", pues nada, 70 millones pasienda. 

Tiro al pato
Los goles, en vez de marcarlos en la red, hay que marcarlos dando al portero. En los cataplines cuentan doble, y en la cara, triple. 

Partidos temáticos
Los jugadores tienen que jugar disfrazados de algo

Ziiip
El campo, embarrado. O, mejor, fúmbol sobre hielo.

Partidos animados
Se juega normalmente o con cualquiera de las opciones anteriores, pero en el campo se suelta media docena de perrillos. Si alguien le mete una patada o un balonazo a uno, es expulsado. 

Jugar empatando
No quitar posibles prohibiciones, sino expresamente aprobar, autorizar, animar, que los jugadores se vayan de juerga la noche antes de los partidos. Luego, ver qué pasa. 


domingo, 13 de diciembre de 2009
Receta para 4 personas ó 2 friquis gordos:

2 latas de carne picada de lata ("corned beef" o "spam")
4 huevos CAMPEROS
1 vaso de zumo de limón
1/2 vaso de miel
1/2 lata tomate frito
especias al gusto
pan rallado
Opcional: frutos secos

La receta esta la preparo utilizando un robot de cocina de esos que empiezas a echarle cosas y te las tritura y pulveriza en plan picadora y una plancha de cocina de esas que anuncia una vieja gloria del boxeo negro, con los moldes de tortillas puestos.

Coges las latas de carne y las metes en la picadora hasta que queden convertidas en masa de carne. Añades los huevos (sin sus cáscaras y SIEMPRE camperos -que el código de numeritos que llevan impreso los huevos empiece siempre por 0 ó, en todo caso, por 1), la miel y el limón y sigues picando hasta que quede una especie de masa repugnante. 

Añades el tomate frito, sigues machacando hasta que la masa repugnante sea muy rojiza, y entonces añades especias al gusto (perejil, sal de ajo y un sazonador de carne, pongo yo). El punto justo es en el que la superficie de la masa no se ve y sólo se ve una capa de especias.

Vuelves a picar hasta que todo esté bien mezcladito. Si quieres, puedes añadir frutos secos picaditos. No añaden nada al sabor, pero le dan un toque de distinción en plan "alta cuisín" (en vez de ser "carne machacada hasta la masificación" es "torta de carne desestructurada con infraestructura de frutos secos con base de miel y limón").

Además, con el pelotazo a las arterias que meten la carne y los huevos, imagino que los frutos secos sirven de excusa ("¡eh, que tiene nueces!").

A esto se añaden una o dos cucharadas soperas de pan rallado para darle consistencia y hala, a la plancha.

La temperatura, el mínimo. El tiempo, hasta que te acuerdes de ir a mirar cómo van o estén doraditas. 
miércoles, 25 de noviembre de 2009
"La inmigración es un problema muy serio para nuestro país". Con estas palabras, el Ministro de Trabajo de India expresa la preocupación de sus ciudadanos: en las últimas encuestas, la inmigración se revela como el principal problema de las castas superiores.
"Cada vez vienen más occidentales. Antes paseabas por Bombai y no había problemas. Ahora, los que antes eran hermosos barrios residenciales se han convertido en guetos de europeos y norteamericanos, sobre todo españoles, estadounidenses y franceses".
"La inmigración es un problema muy serio para nuestro país". Con estas palabras, el Ministro de Trabajo de India expresa la preocupación de sus ciudadanos: en las últimas encuestas, la inmigración se revela como el principal problema de las castas superiores mientras nos sirve unas paellas con curry y "cocretas" de pescado "eso sí, sus aportaciones a nuestra dieta dan vidilla, no crea".
"Cada vez vienen más occidentales. Antes paseabas por Bombai y no había problemas. Ahora, los que antes eran hermosos barrios residenciales se han convertido en guetos de europeos y norteamericanos, sobre todo españoles, estadounidenses y franceses".

"Vienen aquí a quitarnos nuestros trabajos de picateclas y teleoperadores, y en sus países sólo quedan europeos occidentales y sudamericanos sirviendo copas en los bares a los jubilados. No hay derecho", declaró el líder del partido ultraderechista NMCST

En lo que ha acabado siendo llamado como "Little Torrelodones" viven hacinados en barrios chabolistas más de trece millones de españoles, atraídos por la promesa de un trabajo fácil y seguro. "Bueno, hay trabajo, está pagado, y aquí a los jefes no les importa si lo haces bien o mal" declaró Julián Postanillas, que en España era Ingeniero Agrónomo y tuvo que emigrar cuando su empresa derivó su puesto de trabajo a un operario de Bombai "con un PC y una copia pirata del Autocad".

Una gran parte de la nueva fuerza laboral de India procede del sector de la construcción occidental, que debe atender la enormísima demanda de nuevas chabolas unifamiliares de lujo "con garantía de dos monzones". 

Publicado por MazingEarl @ 7:28 PM  | Breventrada
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jueves, 30 de abril de 2009

El cielo estaba gris, encapotado, y aunque no se podía ver el Sol, podía adivinarse que se ocultaba,como si también él estuviera asustado de las ramas esqueléticas de un bosque de árboles raquíticos. La niebla dejaba pedazos de sí misma en los espinosos arbustos, jirones sucios en los dedos negros del bosque. La tierra del camino, también muerta y cenicienta, levantaba pequeñas nubes de polvo con cada pasoarrastrado. A medida que el día iba retirándose, el cansancio iba haciendomella en sus piernas, sentía los hombros como si fueran carne macerada y el sudor se enfriaba en su espalda, empapando camisa y abrigo.

 

Las marcas pintadas con cal en las piedras le indicaban la dirección a seguir en la encrucijada. Se detuvo y se enjugó el sudor de la cara con el pañuelo. Lo miró: el polvo del camino y su sudor habían llenado de mugre el tejido. Levantó la mirada hacia el vigilante. La cuerda crujía con el balanceo. Los cuervos habían arrancado los ojos hacía tiempo, y los labios ya se retraían. El ahorcadole devolvió la mirada con ojos vacíos; sonreía sin alegría, enseñando los dientes. No le devolvió la sonrisa. Se alejó. Tras él, el vigilante siguió balanceándose, con las piernas colgando, un pie descarnado desnudo.

 

Un movimiento en el bosque llamó su atención. A sólo un par de pasos del borde del camino había un pequeño árbol arrancado de raíz. En el hueco que había dejado se movía algo. Una de las raíces, se estiraba y sacudía la arena, hundiéndose en el suelo terroso. La tierra se oscureció, humedeciéndose. El suelo rezumó barro, y del fango surgió una mano, aferrándose a la raíz. Retrocedió, sobresaltado. Tras la mano un brazo, cubierto de barro. Al brazo lo siguió una cabeza. Dos manchas blancas en el barro, unos ojos asustados, un agujero que se abre, oscuro, tratando de tragar aire y escupir tierra. Tiró la bolsa al suelo y se lanzó a sujetar la mano, a ayudar al niño a salir del suelo.


Publicado por MazingEarl @ 8:52 PM  | Mosquitos muertos
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lunes, 13 de abril de 2009
Mientras recorro el bosque la hierba húmeda por el rocío moja mis piernas, hojas y ramas rozan y arañan mi cara, la Luna ilumina mi camino. Una suave música llama mi atención. Detengo mi paso, me vuelvo, el aire me da en la cara y trae hasta mí el tintineo musical que me llama. Acudo.

Luces que bailan en anaqueles, ventanas abiertas por el calor sofocante, visillos que ondean saludando a la noche. Aroma. Perfume. Elevo la mirada, sigo la celosía, la Luna se deja velar por una nube. Cierro mis ojos, aspiro el olor a perfume, a madera, a cabello. La brisa me trae una llamada que respondo.

Trepo por la enredadera, alcanzo la ventana. Visillos que me tocan, una espalda, una cabellera oscura y un cepillo de marfil, música que tintinea y escapa de una caja. Me apoyo en el alféizar, cruje, el perfume me asalta, una mano que se detiene, sujetando un cepillo de marfil.

Me oyes, te vuelves, salto, un grito ahogado por el terror. Aparto la silla de un golpe, vuela por la habitación, rueda sobre la alfombra, la caja sigue tocando su música, tu aroma apaga todo sentido, aleja la razón. Retrocedes, te acorralo. La pared. Jadeas, tiemblas.

Me acerco a ti, mi cara roza tu cuello, tu pelo me acaricia, su olor me ahoga. Sujeto tus muñecas, tus venas palpitan y siento los latidos de tu corazón en mis manos, oigo tu respiración, el susurro de tu sangre corriendo por tus venas, huelo tu miedo, tu sudor empapando tu piel, la seda que la cubre. Saboreo piel y sudor, su sabor me marea, su olor me pierde, tu textura me desata. Tu pecho sube y baja, gimes cuando acerco mi boca a tu cuello. Lamo, muerdo. Oigo el levísimo crujir de tu piel cuando se abre bajo mis colmillos, sudor, sabor a miedo, sangre que mana a mi garganta. Vida que se escapa.

La luz brilla sobre mí, me ciega. Pestañeo, me tapo los ojos. Es de día, tengo frío. Estoy desnudo. No sé dónde estoy: suelo áspero bajo mi cuerpo, tierra húmeda, piedras que se clavan. Vegetación que me rodea. Pájaros que saludan a la mañana. Me incorporo, sacudo pequeñas ramas, hojas muertas pegadas a mis piernas. Bajo la mirada: barro en mis pies, suciedad en mis piernas, sangre seca que apelmaza el vello de mi pecho, mis manos. Mi boca sabe a sangre, huelo a perfume y no sé qué es lo que he hecho.
Publicado por MazingEarl @ 7:17 PM  | Mosquitos muertos
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viernes, 20 de febrero de 2009

- ¡Hola! –la voz venía del otro lado de la pared. La miró, extrañado. Allí encerrado, lo último que se esperaba era algo así. Decidió que no era a él.

 

- ¿Hola? –quizás, sólo quizás, sí que fuera a él. Volvió a mirar a la pared. Insulsa, vacía. Contuvo la respiración. A lo mejor podía pasar desapercibido.

 

- ¿Hola? –definitivamente, iba a seguir insistiendo hasta que le respondiera. Pero cualquiera habría contestado ¿no? Si hubiera alguien, ya habría respondido. Decidió permanecer callado. Contrajo los músculos, se encogió, evitando hacer cualquier ruido.

 

Silencio. Aguantó la respiración.

 

Durante un minuto, no se oyó nada. Sólo se atrevía a respirar muy ligeramente, de tanto en tanto. El esfuerzo de aguantar tenso el cuerpo empezaba a notarse. No pudo evitar un levísimo movimiento, un roce.

 

- ¡¡Hola!! -¡Casi lo había conseguido! Se pudo imaginar la escena al otro lado de la pared, aguantando, esperando, tenso, aguardando un sonido delator.

- ¿Hola?

- Sí, eh… hola –a lo mejor así se callaba. Por fin relajó los músculos.

- ¡Soy yo! ¿Quién eres? –no podía creerlo, era él. De entre todos los posibles… maldita sea. Hundió la cara entre las manos. Esto iba a ser duro.

- Eh, sí, hola, soy,… soy yo.

- ¡Que cosas! ¿No? -¿de verdad quería mantener una conversación? ¿Así? ¿Allí?

- Eh, sí, sí –la verdad, no sabía qué responder- qué cosas.

- Nunca hablamos. ¿Qué te cuentas? –oh, Dios, Dios, no, cielos, no, joder, esto no puede ser, no le puede estar pasando, no a él, no allí.

- No, eh, no, no hablamos. No, nada –por lo que fuera, aquello no le pareció suficiente, añadió:

- Ya sabes, eh,… aquí.

- Si, aquí estamos. Tiene gracia ¿no? -¡No! ¡No tenía gracia! ¿Pero qué gracia podía tener aquello?

- Si, tiene gracia –rió sin ganas.

- ¿Y qué tal? ¿Bien? -¿Cómo? ¿Qué quería saber?

- ¿Cómo?

- Que qué tal, que si bien.

- Si, bien, bien.

 

Se oyó un chapoteo, y el rumor del tejido al rozar la piel.

 

- ¡Bueno! ¡Yo ya estoy! ¡La Virgen! ¡Lo que ha costado! –el agua, la cerradura, la puerta que se abría. El agua del lavamanos, el secador.

 

- Oye, que ya nos vemos ¿eh?

- Sí, sí –le pareció poco- adiós.

 

Oyó cerrarse la puerta. Respiró aliviado. Por fin tranquilo, pensó. Alguien había entrado. Una tos, carraspera. Ocuparon el sitio de al lado.

 

- ¡Hola! –quedarse callado, de repente, le pareció inadecuado.


Publicado por MazingEarl @ 5:03 PM  | Mosquitos muertos
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jueves, 19 de febrero de 2009
Que me voy a trabajar.

He recibido una visita que para mí es especial. Y me ha dejado un comentario. Qué cosas.

Hablando con un buen amigo me comentó que qué bien, que tengo muchas visitas. No sé yo cuántas son de verdad y cuántas vienen a otra cosa, viendo los orígenes de las mismas y las cadenas de búsqueda... pero una cosilla:

La mayoría de las visitas llega buscando algo que les lleva, curiosamente, a aquella entrada, "carta a un amigo". Otro buen montón desemboca en "el color del bronce". Uno es... una carta, dedicada a un amigo. Espero que quienes han llegado a ella le hayan encontrado utilidad, o lo que sea que fuera que estaban buscando. De verdad, porque si no, está ahí para nada. El otro es un "cuento", o algo por el estilo. Como "En la vaquería" (abajo), "Cordura" y otros, son cuentos que en realidad son sueños, directamente de mi subconsciente a la Red.

Así me ahorro la terapia.

En este momento pienso en esto, me releo y, como siempre, me llevo sorpresas, no recordando algunas cosas.
Ahora, eso sí, una cosa digo: "Sentido y sensibilidad", con ninjas clones, hubiera quedado mucho, pero que mucho mejor.
Alguien me ha preguntado si me hacía ilusión ese comentario. Pues sí. Cualquier visita que se siente movida a dejar algo de sí aquí, conmigo y para todos, se agradece muchísimo. Es una alegría y, a qué negarlo, cuando me llega un mensaje de notificación de "tienes un comentario", voy a verlo con ilusión, porque, como le he dicho hace unas horas a alguien, si no, es como chillarle a las dunas del desierto de Gobi, y creo que allí no hay dunas.

Notas: tengo que renovar los enlaces, que están que dan pena.

Agradecimientos: Bob, gracias por pasarte, que veo que lo haces de tanto en tanto; Edu, lo mismo, tío. Los demás que dais una vuelta por aquí, sólo espero que alguno de los cuentos que he escrito os haya movido a algo: a sonreir, a pensar, a la extrañeza, a volver a por más... ojalá, a lo que sea.

Contesto una pregunta y me voy: no escribo más a menudo porque escribo cuando necesito sacarme algo que me da vueltas en la cabeza, ponerlo aquí y quitármelo yo.

jueves, 22 de enero de 2009
Estaba con alguien a quien quería mucho y conocía muy bien, aunque no habría sabido decir su nombre ni aunque le mataran, y de su rostro sólo sabía que no lo podría reconocer aunque quisiera, pero quería, y no podía. Juntos decidieron ir a la vaquería, porque estaban de vacaciones en un pueblo muy rústico, con paredes albeadas y marcos y puertas pintados de verde, aunque se vieran rojas y de color chocolate.

El pueblo seguía una pendiente que ascendía eternamente, zigzagueando, y las bonitas casas de pueblo, de aspecto cuidado y limpio, aunque abandonadas y destartaladas, reseguían el camino que cruzaba el pueblo en esa pendiente recta que lo cruzaba cuesta abajo. Las enredaderas y vides lo cubrían todo, y de vez en cuando alguna pequeña lagartija corría por las paredes hacia los tejados, para ocultarse bajo las piedras del camino.

A su paso los vecinos les contemplaban desde las ventanas vacías y los zaguanes desiertos. De repente llegaron a la cumbre, al final del camino. Y allí, en la cima, les esperaban un llano, un patio y una verja.

El llano era un prado inmenso, parecía abarcar el infinito allá donde se dirigiera la mirada, y en todos los puntos cardinales brillaba el Sol. El horizonte era una hermosa cordillera de color acero azul coronada de cumbres nevadas, y era un viaje sin final, siempre hacia la felicidad a través de lo hermoso.

El patio era pequeño, con pequeñas hierbas raquíticas creciendo como podían entre las baldosas, hiedra cubriendo las paredes que fueron blancas y un gato gris maullando lastimeramente desde lo alto de la tapia. Los ojos del gato eran amarillos. En un rincón había un montón de viejos muebles de jardín, oxidados y hechos un lío. Junto a una pared un viejo volkswagen escarabajo que alguna vez fue blanco y ahora de color óxido, sin ruedas ni motor, yacía muerto. Todo el jardín olía a viejo, a paz, a tranquilidad, al reposo de lo olvidado, olía a ya haber llegado y sabía a que aquello era todo lo que esperabas. Olía a la desesperación del no poder.

- Lo malo de la ambición es que hace falta muy poco para convertirla en frustración.

La verja era alta, aguzada, y al otro lado había un camino que llevaba a Méjico.

- Vale, eso sí es raro.

Y se dieron la vuelta, subiendo de nuevo por el camino, pasando entre los edificios y oyendo murmurar a los pueblerinos, que hacía mucho habían dejado sus casas.

Llegaron a la vaquería. Era un edificio viejo, regentado por una señora mayor y su hijo. Vendían vino que hacían ellos mismos abajo, en la vinatería llena de instrumentos de tortura medievales. Exprimían la fruta y llenaban con su vino con denominación de origen unas enormes botellas ondulantes de cristal rugoso traslúcido. En el salón la señora les enseñó cómo escarchaban la fruta que luego metían en las botellas, con el vino. Orgullosa, les enseñó varias botellas, llenas con su vino blanco, con fruta escarchada flotando en su interior: limones, plátanos, un melón. Había hasta un pimiento escarchado, acompañado de dos plátanos, en una grandísima botella de cristal verdoso.

A través de la ventana, mirando más allá de la señora, podía ver la calle, brillante, iluminada por el sol, radiante, sencilla. La ventana tenía visillos de cuadros rojos y blancos, y en la calle jugaban dos ancianos con un aro y un palito, mientras otro iba arriba y abajo en su bicicleta con ruedecitas auxiliares, persiguiendo lagartijas por las paredes y riendo con su boca desdentada.

Sonó la alarma, se miraron y decidieron que tenían que irse. Cogieron unas botellas, pagaron y se fueron.
Publicado por MazingEarl @ 9:01 PM  | Mosquitos muertos
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miércoles, 19 de noviembre de 2008
En estos tiempos que corren, en los que todo tipo de expertos y tertulianos analizan el futuro de la crisis y refundan el capitalismo al tiempo que se niegan a reconocer que no la vieron venir (me extraña mucho, porque a pie de calle, todos sabíamos que esto iba a pasar), no quiero ser menos, y me apunto a dar mi propia solución a la crisis.

No soy ni financiero, ni tertuliano ni experto en nada, pero oye, a mí me parece una solución válida.

Parece ser que el problema está en que no hay confianza en el tema económico. Normal, ya que los medios no paran de decirnos lo mal que nos va. ¿Pero nos va mal por nuestra falta de confianza o por la falta de confianza de los tíos que mueven el dinero? ¿Qué confianza vamos a tener nosotros, pobres desgraciados de curritos, si nuestra única preocupación es seguir teniendo trabajo? ¿El mercado financiero? ¿La bolsa? ¿Cuántos de los que malamente llegan a fin de mes se preocupan por eso?

Y ahí es donde yo veo la solución: en preocuparnos por esas cosas y en mover nosotros el mercado financiero. Sí, la gentucilla de a pie. Los mileuristas, los curritos, todos. Los inversores de siempre venden, venden ¡venden! y los precios bajan. Es nuestro momento, es el momento de salir a las barricadas del S.XXI. Compremos.

Pero de forma seria y responsable, ahorrando. Los mercados necesitan inyecciones de capital, y el capital lo tenemos nosotros. Si los gobiernos "rescatan", "subvencionan", o hacen "inversiones temporales", el dinero va de nosotros a los mercados, y punto. Yo lo veo así. Pero si cada uno de nosotros invierte cinco, diez, quince, veinte o cien euros, lo que buenamente pueda, y se compra una acción, cinco o las que sean, ahora que todo baja, estamos inyectando capital en un mercado hecho una mierda.

Claro, es un dinero que ahora no volvemos a ver, hasta que revendamos. Pero es movimiento, es "confianza". ¿Que ese banco está bajando porque le va mal? Déjale que baje, tú compra unos eurillos del banco, y cuando le vaya tan mal que algún otro lo compre y se fusione con él, tus eurillos subirán. La gente que vive de eso sólo compra cuando las cosas suben y van a subir más. Cuando bajan se lo quitan de encima, porque buscan y necesitan el beneficio a corto o cortísimo plazo.

Yo pongo unos pocos euros en unas acciones y me olvido de que los tengo. Cuando mire dentro de un tiempo, SEGURO que han subido y he ganado dinero. Si todos pusieran el poquitín que pudieran permitirse cada mes (como suele decirse, UNA copa menos al mes, UN refresco menos en el cine), seguro que el famoso mercado notaba la "recuperación de la confianza", mientras nosotros decimos "eh, que nos toca una parte".

No diré "compra unas acciones de esto o lo otro", porque no sé recomendar esas cosas. Yo he comprado y compro en cosas que sé que, históricamente, suben. Ya miraré dentro de tiempo. Lo que sí pediría es que no comprárais en empresas que, históricamente, son unas chupasangre. Hablo del rollo inmobiliario, de empresas que sólo hacen especular. Es su culpa que las cosas estén como están. No se merecen ni confianza ni ayuda, sino el pie encima para que no levanten cabeza.
viernes, 07 de noviembre de 2008

-… sí, sí, no te preocupes, que yo, en cuando te lo tenga arreglado, te pongo un correo. ¡No, no! Vale, ... sí, estate tranquila, de acuerdo, te llamo si surge algo ¿vale? Venga, igualmente. De nada, ¡hasta luego!

 

Después de colgar el teléfono se volvió hacia la pantalla y comprobó los números. Verificó cuáles eran los correctos, hizo los cambios y se giró, para responder de nuevo al teléfono. La pantalla chivaba quién era: llamada interna, su superior.

 

- ¡Joder! –descolgó- Sí, dime.

- Oye, cuando puedas, pásate por la sala de reuniones, que tengo que hablar con vosotros.

- ¿Quiénes "nosotros"? -dio un tiento al café de la mañana. Caliente y amargo. Hizo una mueca -¡joder! Nada, que me he quemado con el café.

- El departamento, vamos a hablar de números.

- ¿Te llevo algo? ¿Lo tienes todo? ¿O…?

- Sí, tráete los reports de la semana 44, quiero saber las previsiones de Ventas.

- Vale, los saco y voy.

 

Colgó el teléfono, lo desvió para que no le entraran llamadas y se puso a preparar el report dichoso. Lo limpió de columnas con datos basura y, libre ya de estática, lo mandó a la impresora. El café ahora estaba frío y seguía amargo. A la maceta con él. Total, es de plástico, a la planta le va a dar igual.

 

Mientras recorría los pasillos, con los papeles del report bajo el brazo, saludaba a algún que otro compañero. Algo pasaba, porque había corrillos, y alguna compañera tenía la cara enrojecida por el llanto. Vio que algunos de sus conocidos, del mismo equipo o departamento iban a la misma sala que él. Redujo el paso. Empezó a entender. Se dio la vuelta, se detuvo.

 

El grupo lo comprendían seis o siete compañeros. Sabía que alguna vez habían compartido departamento o equipo, pero ahora, con el paso del tiempo, pertenecían a distintas secciones. Joder, ¿esos dos no son de la oficina de… ? ¿Y están aquí? El corrillo rodeaba a tres compañeros que recibían abrazos y palmaditas en la espalda. Ojos irritados.

 

Miró la puerta de la sala de reuniones. Se adivinaban varias personas en ella.

 

Entendió. Dirigió la mirada al report. Números. Previsiones. Columnas. ¿Motivos? ¿Criterio? Tomó aire y siguió avanzando.

 

- Cierra la puerta, por favor. ¿Traes el report de previsiones?

 

La cerró y contempló la sala. ¿Qué pasaría? Allí estaba su supervisor, en pie. El resto de los compañeros estaba en pie, alrededor de la mesa. No había sillas.

 

- Sí, toma -avanzó y le alargó el tocho de papeles- bueno ¿qué?

 

Le ignoró, prestando toda su atención a los papeles. Entonces se abrió la puerta y el chico para todo de administración empezó a entrar sillas plegables.

 

- Bueno, vale, está todo bien. -empezó a abrir las sillas y a disponerlas alrededor de la mesa- A ver, quita, a un lado,… gracias, por favor…

 

Cuando puso la última silla se apoyó en la pared y enchufó una minicadena, mientras seguía:

 

- Lo que quería deciros… como sabéis, estamos en época de crisis, y también sabéis todos que la empresa ha empezado hace tiempo un proceso para salvar esta racha de vacas flacas, reduciendo gastos superfluos, como los seguros médicos, los abonos de transportes, cheques de comida… os hacéis cargo ¿no? Son tiempos para apretarse el cinturón.

 

Todos asintieron, asustados. Era como el paredón. Alguno tragó saliva, otro intentó una broma en voz baja, uno de los compañeros empezó a frotarse los ojos, reprimiendo las lágrimas. Su mujer estaba embarazada.

 

- Bueno, en fin… no es una decisión fácil de tomar. La cosa es que, como habréis visto, sois catorce. ¿Verdad? Y aquí hay ocho sillas. -pulsó el play en la minicadena- Vale, pues sentaos cuando pare la música.


Publicado por MazingEarl @ 3:44 PM  | Mosquitos muertos
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lunes, 03 de noviembre de 2008
Una señorita de amabilidad artificial le pidió que esperara con los demás y que rellenara un formulario. ¿Podía prestarle un bolígrafo? En la mesa tiene los que quiera. Muchas gracias. La señorita de amabilidad artificial volvió a su pantalla.

Buscó un sitio libre, cogió un bolígrafo y empezó a rellenar el formulario. Era una repetición de los datos que ya había dado, pero rellenó los espacios igualmente, dando la misma información, "para sus bases de datos". Acabó, y como todos, dedicó el rato a observar a los demás. Uno se estiró y cogió una revista financiera. Empezó a hojearla, como si le interesara o entendiera lo que le contaban unos artículos del año pasado. Otro se estiró y cogió otra revista.

No quedaban revistas para él, así que cruzó las piernas. Las descruzó. Cogió la revista que había dejado uno de los lectores. La dejó. Se levantó y, al parecer, molestó seriamente a la señorita de amabilidad artificial preguntándole si le entregaba a ella el formulario. Ya le llamarían, le dijo irritada la señorita de amabilidad artificial, sin dejar de ser artificialmente amable.

Examinó la sala de espera. Las revistas estaban en la mesilla, al lado de los bolígrafos sin tapa. El linóleo del suelo estaba manchado, y quien quiera que fuera responsable de regar las plantas parecía opinar que más vale que sobre que no que falte. Fuera lucía el sol, era un día estupendo, pero dentro lucían los fluorescentes y la luz era blanca y nunca cegaba. Artificial. Al fondo se adivinaban voces de personas ajetreadas, trajeadas. De vez en cuando pasaba ante ellos alguien, trajeado, ajetreado. Algunas veces el ocupado hombre del traje les dirigía una mirada y seguía de largo. Otras, pasaba de largo. ¿Era el mismo?

Un hombre en mangas de camisa y con corbata salió de una puerta del fondo, hablando por un móvil. Sin dejar de hablar se dirigió a la puerta y salió. Siguió hablando al otro lado. Volvió dentro. Llamaron a uno de los que esperaban.

Después de un rato el hombre del móvil volvió a salir. Estaba muy ocupado hablando por el móvil. Varias veces entró y salió, muy atareado con el móvil. Llamaron a otro de los que esperaban cuando pasó un rato después de que saliera el anterior. Distintos hombres ajetreados en traje entraron, y algunos les miraron, y otros no.

Le llamaron. Una puerta al fondo, a la izquierda. Llamó a la puerta. Obedeció y pasó adelante. Cerró la puerta tras de sí.

Era una sala de reuniones de tamaño modesto. Frente a él, una mesa casi desnuda, con una carpeta y un aparato. Tras la mesa, un agradable hombre en mangas de camisa y con corbata. Tenía un móvil, seguro, pero no era el hombre del móvil. Tras el hombre, tres personas con carpetas y caras agradables, en pie. Dos hombres con traje y una mujer. Tras ellos, una persiana. Sobre todos, más luces fluorescentes.

El hombre de la mesa hizo un gesto, indicándole que se sentara, y con otro gesto le pidió el formulario, al tiempo que le dirigía una pregunta retórica sobre el tráfico y su estado general de salud:

- ¿Blarfs larfgrblas brlafrs?
- Si, bueno, ya conocía la zona, y siempre dejo el coche en el aparcamiento de...
- Blrafs, blarfs, blas frlas ras ¿bflraghs?
- No, no. No conocía la empresa de antes, sólo por referencias y que, alguna de las empresas en las que he estado ha trabajado con ...
- Gralfs blfras bras fras tras.

Los dos hombres y la mujer que daban la espalda a la persiana anotaban en sus carpetas. El entrevistador hizo también alguna breve nota en la suya. Y dedicó un momento a leer el formulario. Parecía que lo comparaba con sus papeles.

- ¿Bgfras afrafro frafafo?
- ¿Perdón?
- ¿Bgfras afrafro frafafo?
- Ah, sí. No, es que después de unos meses la empresa y yo no llegamos a un entendimiento sobre las nuevas condici...
- Bjas gros karfghts ¿frags blas brfat?
- Si, no me importa. Claro que todo lo que sea una mejora...
- Brfras tgrasf frus fralk -dijo, acercando el aparato al centro de la mesa y encendiéndolo.

bip

El aparato se encendió, iluminándose uno de los enormes botones. Lo miró sin saber lo que se esperaba de él. El hombre en mangas de camisa y corbata se inclinó hacia delante y apretó el botón que se había iluminado. Los dos hombres y la mujer hicieron más anotaciones.

bip -respondió el aparato.

bip bop

El hombre en mangas de camisa señaló el aparato con ambas manos. Miró al hombre, miró al aparato, y se decidió. Se inclinó hacia delante y apretó los botones que se habían iluminado.

bip bop

El aparato volvió a responder:

bip bop bap

Volvió a apretar los botones de colores.

bip bop bap

Y el aparato, sin rendirse, contraatacó:

bip bop bap bip

Iba a apretar los botones cuando el hombre en mangas de camisa y corbata retiró el aparato y lo apagó. Los dos hombres y la mujer se miraron entre ellos y anotaron algo en sus carpetas.

- Brlafrs grlatra yark ¿uri uri?
- Sí, eh, claro, bueno, tienen mi teléfono ...
- Uri uri, hraltra frasgt
- ...ahí apuntado...

Se levantó y salió, pasando por la sala de espera. Había más gente esperando, y otros dos leían las revistas. Antes de llegar a la calle se cruzó con el hombre del móvil, que contaba a alguien la juerga del fin de semana.
Publicado por MazingEarl @ 5:59 AM  | Mosquitos muertos
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lunes, 27 de octubre de 2008
El fantasma recorría la vida, pasando sin pasar.

Se atrevía a no atreverse, que no era más que la forma que tenía de consolarse por su cobardía. Se le presentaban opciones, veía las oportunidades, se le dieron en bandeja, pero nunca se decidía a decidirse.

El fantasma era un experto en buscar excusas para no tener que excusarse, en evadir las elecciones y en ir a lo fácil. Invertía una indecente cantidad de tiempo en hacer las cosas rápidamente, para no tener que hacerlas. Si el fantasma tenía que elegir entre dos caminos, siempre elegía no escoger, pasando días, semanas, dando excusas para no decir uno u otro.

El fantasma no vivía en un hombrecillo que no estaba muerto, pero que tampoco estaba vivo. El fantasma pasaba por la vida cabalgando el cuerpo que le había tocado habitar, gestando siempre excusas, creando "etapas complicadas en mi vida", señalando cuándo "el momento no es el adecuado", mirando el reloj, el calendario o el cielo y prometiendo "más adelante", viendo las opciones claras, sabiendo lo que quería y escogiendo tener "que meditarlo".

El hombrecillo pasaba por el mundo, y su alma penaba en vida dentro de su cuerpo.

Un día, el hombrecillo se encontró deslumbrado en medio de la calle, como un conejillo asustado ante los faros de un monstruo luminoso. Y dudó, de nuevo dudó entre seguir o retroceder, y por costumbre, escogió quedarse parado.

El conductor no le vio, y después de tantos años, la inercia tomó la decisión por el hombrecillo, y el fantasma se sintió aliviado de abandonar un mundo de decisiones que dolían.

Es que, saberse incapaz de decidir, duele. Duele mentirse y obligarse a creer las propias mentiras. "Sé cómo soy, lo reconozco y soy sincero". Pero en el fondo se sabía un cobarde. "La valentía es ser capaz de reconocerse cobarde", pero un cobarde valiente sigue siendo un cobarde que no lucha.

Pero pasó que cuando el fantasma que penaba en vida tuvo que decidir si avanzar y seguir adelante o quedarse atrás, no supo decidir, y alguien tomó la decisión por él, de nuevo.

Y siguió penando.
Publicado por MazingEarl @ 7:49 PM  | Mosquitos muertos
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viernes, 10 de octubre de 2008
2008, qué año:

Curro guapo. Coche. Casa. Niño.

Da igual, elijo no hacerme viejo.
Publicado por MazingEarl @ 8:51 AM  | Breventrada
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viernes, 03 de octubre de 2008
El teléfono zumbaba sobre la mesa, dando vueltas sobre sí mismo, pidiendo que alguien lo atendiera.

- Me ha mandado un mensaje -dijo, tras mirar un momento la pantalla.
- ¿Y qué te dice? -de fondo, reclamando toda la atención, algún programa en la tele.
- Nada, que qué me pasa.
- ¿Qué te pasa de qué?
- No, que el otro día estuve pensando en lo que pasó, y eso. Le voy a decir de quedar.
- ¿Quedar? ¿Para qué?
- Yo qué sé, para aclarar las cosas ¿no? Ver qué tal está, eso.
- Haz lo que quieras.

Silencio. Sólo un presentador soltando chascarrillos, y unos concursantes que le seguían la corriente.

El teléfono volvió a zumbar.

- Que dice que sí. Podemos quedar el jueves. ¿Me acompañas?
- ¿Cuándo?
- El jueves, si te lo acabo de decir.
- Ya, pero digo que cuándo el jueves.
- Temprano, a eso de las siete y media. En la estación.
- Ya, me imaginaba que sería allí. Lógico ¿no?
- Sí, también, claro. ¿Pero vienes?
- Es entre semana.
- Si, pero no entras hasta las once ¿no?

Sentados en un banco, esperaban a que llegara el tren. El andén estaba lleno de gente esperándolo. Sobre el andén, la gente corría por los pasillos aéreos, con prisas por llegar a trenes que se disponían a irse.

Junto a ellos, una señora miraba el vacío, sobre un delgado periódico gratuito abierto.

Llegó el tren. La masa se arrimó al borde del andén y empezó a gravitar hacia donde parecía que quedarían las puertas. La señora se levantó, dejó el periódico en el banco y se dirigió a una de las bandadas de gente que esperaban una puerta.

Era temprano, todo el mundo vivía con prisas de mañana, pero para ellos el tiempo parecía transcurrir despacio.

- Oye, yo te espero aquí ¿vale? -cogió el periódico abandonado y empezó a leerlo empezando por detrás.
- ¿No vienes?
- Me da mal rollo.
- Vale. Ahí está.

Se levantó, dirigiéndose a la figura que había salido por la última puerta del tren y esperaba en medio del andén. No se movió, pero le miraba fijamente mientras se acercaba.

- Hola.
- Hola.
- ¿Qué tal?
- No sé, dímelo tú. -hizo una pausa- ¿por qué qué querías que quedáramos?

Se hicieron a un lado para dejar paso a un grupo de rezagados que entraron al tren antes de que las puertas pitaran para cerrarse.

- Por saber cómo estabas, qué tal te iba, ya sabes, eso...
- Ya sabes cómo estoy. Igual. Esto no cambia nada.
- Si, ya, me lo imagino. Pero ya no duele ¿no?
- No, no duele, ni siento nada. Oye, esto es bastante molesto ¿sabes? ¿Hay algo que quieras decirme?
- Bueno... te echo de menos. Te echamos de menos.
- Si. Yo también, pero no se puede hacer nada ¿verdad?
- Verdad.

Las puertas pitaron.

- Oye, me tengo que ir. Cuídate ¿vale?
- Vale. Oye, que...
- Déjalo, ya no se puede hacer nada.

- Te quiero -dijo, al tren que se alejaba, en el andén vacío.

- ¿Qué tal ha ido? Ha sido rápido -dejó el periódico: algún otro lo aprovecharía.
- Sí, ha sido rápido. Bien, supongo. O sea, ya sabía cómo está, pero siempre quieres creer que... -se llevó la mano al bolsillo, palpándolo, y sacó el teléfono- mira, me manda un mensaje.
- ¿Ahora? Si hace nada te lo podía haber dicho...
- Sí, ya ves...
- ¿Y qué te dice?
- No, nada -miró la pantalla, triste.

"Sí, duele que me llames y pienses en mí. Seguid vuestra vida. No me llames. Por favor, déjame descansar en paz".


Publicado por MazingEarl @ 6:16 AM  | Mosquitos muertos
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jueves, 04 de septiembre de 2008

Bueno, el principio de la película es bastante típico en este tipo de filmes:

El Che se encuentra en aguas caribeñas, luchando a brazo partido con un par de tiburones blancos asesinos, en medio de un remolino espumoso de aguas sanguinolentas, derramada sin duda por los caimanes muertos que hay a su alrededor (¿? ¿caimanes en el Caribe? definitivamente, los que hicieron esta peli no tienen ni idea).

Acaba de matar al primero de los tiburones y se encuentra estrangulando con sus propias manos al segundo, cuando una sombra oscurece la pantalla y, sobre él, se ve un helicóptero, del que desciende una escalerilla. El Che, sujetando al tiburón, mira al helicóptero y a su espalda. En la lejanía se acercan siete agentes de SPECTRA sobre motos acuáticas armadas con lanzacohetes, con aviesas intenciones (en sus camisetas se ven letras sueltas: S, P, E, C, T, R y A).

El Che no lo duda mucho más y sujeta la escalerilla. El helicóptero le aleja, mientras los agentes de SPECTRA le amenazan con el puño en alto (¿una secuela? al parecer los productores están hablando ya de una segunda parte).

Colgando de la escalerilla, el Che sobrevuela con el helicóptero diversos terrenos, mientras los créditos presentan (el tema remasterizado de "Hang 'em high", interpretado en esta ocasión por un reformado Vanilla Ice) la película. Se pueden ver distintas localizaciones de exteriores. París, Viena, la base internacional de la Antártida...

Por fin, el helicóptero lleva al Che ante el responsable de su rescate. Entre sicarios y aparatitos que hacen bip y ping, se encuentra Fu Man Chu (Javier Bardem). Este le explica que una grave amenaza amenaza (no tenían diccionario, los guionistas) la Tierra, y que sólo el Che puede eliminarla: en la luna se encuentra King Kong, que se dispone a atacar la Tierra, en una orgía de destrucción.

El Che parte a la luna (en un cohete como el de Tintín) y allí, tras explorar la jungla en la que aterriza y enfrentarse a unos nativos hombres lobo, descubre la base de King Kong: allí averigüa que King Kong no es en realidad un simio gigante, sino un robot gigante tripulado por el Conde Drácula (mediocremente interpretado por un Robert Carlyle en declive: se le veía muy pálido). El Che y Drácula luchan a muerte, pero el robot gigante es demasiado para el Che, por lo que se bate en retirada y va a por Godzila (otro robot gigante).

El encuentro final, sobre Nueva York, es un despropósito total, con absurdos homenajes al cine de John Woo, y demuestra que la película no es más que un desbarre de efectos especiales y poco argumento.

Por fin, el Che derrota a Drácula, que huye jurando vengarse, y la película termina con la traición final de Fu Man Chu, que *parece* matar al Che.

La secuela: como se ha dicho, es posible que haya secuela, dependiendo del éxito comercial de la película, nos tememos. La productora habla de RoboChe, aunque hay quien habla de un cross-over en AVP3: the Che ends the fight.

Ya veremos.


jueves, 10 de julio de 2008
Era pequeño. Tendría unos cinco o seis años. Seguramente estuviera más cerca de los cinco que de los seis. Aunque ¿importa el tiempo cuando tienes esa edad? El tiempo es eterno, no tienes prisa, los días, las tardes, dan para todo y más, y no te preocupas por lo que pueda suceder. Entiendes los conceptos de bien y mal, intuyes que algo está bien o está mal, pero en realidad tampoco te importa si no te afecta a tí, a tu entorno inmediato.

El gato de la familia se paseaba por la baranda de la terraza. No sé cómo lo hacía, pero saltaba a la pequeña cornisa y recorría todo el piso por la parte de fuera. Era fascinante verle asomarse a la ventana de la cocina y aparecer, orgulloso, con el rabo en ristre, por la ventana del saloncito. A mi me daba unos sustos de muerte.

Un día le empujé. Sólo por hacerlo. En el momento de hacerlo sabía que estaba mal, pero lo hice igualmente, sin saber por qué. El gato se sorprendió, intentó mantener el equilibrio, revirándose. Desapareció de la vista.

En el momento me asusté, dándome cuenta de repente de lo que había hecho. Me iban a castigar. Corriendo, metí la cabeza entre los barrotes de la terraza y miré abajo, a la calle. El gato no estaba. Y yo no entendía nada. Le oí maullar. Llamaba desde la cocina. El endiablado había saltado y se había colado entre las celosías del tendedero. Esto lo supuse años después, al recordarlo. En el momento mi razonamiento infantil llegó a la conclusión de que el gato había hecho magia, o había volado.

Pasó mucho tiempo, mi mente maduró, mis valores se asentaron. El bien y el mal no eran solo lo que te pasara a tí, también incluían lo que pasara o hicieras a los demás. Me inculcaron que el mal lleva un castigo, me hablaron de la culpabilidad, de que no hay que hacer a los demás lo que no quieras que te hagan a tí. Y tragué, claro. Como todos el el colegio, temía ese infierno del que me hablaban los curas, vestidos de negro de la cabeza a los pies, con un extraño cuadrado blanco en el cuello. Se dedicaban a eso, seguro que sabían de lo que hablaban.

Antonio, Toño, era el conserje del colegio. Siempre estaba de un lado para otro, arreglando estropicios, limpiando desastres, y era el único de todos los miembros del personal no docente que existía. Se hacía visible, los niños le saludábamos, medio con cariño, medio tomándole el pelo, por ser un auténtico paleto ignorante, un simple conserje. Nosotros no. Éramos niños bien, nuestros padres nos mandaban a un buen colegio de pago, "uno de curas". Éramos superiores. Eso no estaba bien, pero como Toño era un conserje, en realidad no estaba mal. El resto del personal actuaba en las sombras, fuera de horarios, eran invisibles. Nos encontrábamos las camas hechas, las habitaciones limpias, las papeleras vacías. Tanto daba si era el personal del colegio como si eran duendes. Aquello se hacía solo. Toño no. Toño estaba en todos sitios, a cualquier hora. Podías despertarle cuando quisieras, te cambiaba una bombilla, se llevaba una papelera, lo que fuera, allí estaba él, solícito, bamboleante, cojo, siempre con una sonrisa de ignorante en el rostro, su pelo grasiento peinado con los dedos y su camisa manchada.

Toño estaba arreglando una ventana que algún balonazo había reventado. Eso o cualquier otra cosa, en el momento no me importó, y ahora ni si quiera creo que importe. Total, Toño no era nadie. ¿Tenía familia? ¿Qué más da? Yo no les conocía, así que realmente no existían. Le vi allí, medio cuerpo colgando fuera, y me acordé del gato. Me hizo gracia, así que le cogí por los tobillos, levanté las manos y solté.

Segundos más tarde, Toño estaba en el jardín, tres pisos más abajo, estrellado.

Minutos después yo estaba en el patio, jugando. A él le encontraron por la tarde.

Aquella noche, en la cama, descubrí que, a pesar de haber hecho algo que estaba mal, no me importaba. Era plenamente consciente de que lo que había hecho no estaba bien, que era algo malo, una maldad auténtica. Había matado a un hombre solo porque sí, aprovechando un momento en el que no me veía nadie. Y me daba igual. No existía el remordimiento.

Y razoné que, si no te cogen, no hay castigo, porque podía hacer lo que fuera y no sentir la culpabilidad. Y esa impunidad era poder.

Han pasado años y he cogido lo que he querido de quien he querido, he quitado de en medio a quien me ha parecido. A veces porque eran un estorbo, a veces simplemente por la sensación de impunidad, de poder, de regodearme en mi maldad, en ser superior al resto del mundo que sí siente remordimientos, que siente la culpabilidad y que, aunque no les atrapen, llevan el castigo por dentro.

Ahora, bueno, ha fallado. Me han cogido. Y ¿saben ustedes una cosa? Me da igual. Si, lo que va a pasar me da igual, no me importa. Yo no me siento culpable, no sufro por dentro, y esto acaba pronto. Los que quedan tienen un vacío, muchos tienen muchos vacíos, y yo me voy sin importarme nada.

Puede bajar la palanca cuando quiera, siéntase todo lo culpable o inocente que su conciencia le permita.
Publicado por MazingEarl @ 3:30 PM  | Mosquitos muertos
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viernes, 30 de mayo de 2008
sábado, 05 de abril de 2008
"De vértigo". Ha salido la expresión en uno de los comentarios y, la verdad, sí que me esperaba que me cayera encima ese tipo de sensación, pero no.

Me esperaba sentirme perdido y desorientado. Eufórico, desde luego. Pero también asustado, amedrentado, y no se me ocurren más sinónimos para "acojonado y hecho un lío".

Aún no me siento así, al menos.

Sí, hay dudas, las típicas. Hablamos de nombres. Lo decides, y luego resulta que en realidad no lo tienes decidido, y piensas más, y más, y surgen personas que se llaman así y no quieres ese nombre porque la persona te cae mal, o porque el nombre está de moda, o porque algún familiar ya lo tiene cogido, o porque resulta que ese nombre está tres veces en una familia y otras tres o cuatro en la otra, o porque...

Al final, el único nombre sin coger va a ser Fanta Naranja si es niña o Fanta Limón si es niño. Queremos un nombre con tantos requisitos...

Y es que vienen sin instrucciones. Yo no me leo nunca los manuales. Instalo las cosas sin leerlos, y paso de las instrucciones de montaje.

Tengo un cajoncito lleno de piezas sobrantes de muebles de Ikea...

Pero, para lo único que sí me parece que voy a necesitar un manual, resulta que viene sin él. Ahí sí me asaltan dudas. ¡Estoy hasta buscando en San Google cosas de estas! Yo, que siempre contesto a todo como si lo supiera, lo sepa o no, estoy buscando en la Red. Y acabaré comprando revistas de esas para prepapás...

¿Es como en las películas? Rollo náuseas, mareos, cambios de humor... ¿ANTOJOS? ¿Y cuando llegue el momento hay que salir escopetados a la clínica o hay tiempo? ¿Se va con tiempo?

¿Y luego? ¿Si es la hora de comer y está sobando hay que despertarle o esperar a que llore? ¿Y si no llora? ¿Y cómo sabes cuándo es la hora de comer? ¿Te dan un folleto cuando te vas a casa? ¿Y qué hay que hacer cuando llora? ¿Y por qué llorará?

¿Le gustará el ejército de enanos que le estoy haciendo?

miércoles, 02 de abril de 2008
Algo más de mes y medio más tarde, retornando.

Estas cosas que yo llamo "ciberestrados" y la gente normal llama "blogs", que tan de moda se han puesto ya para todo y que -me parece a mí- ya no son lo que eran, a veces quedan dejados de lado. En ocasiones (veo muertos... tiene años la broma, y aún sigo pensando "veo muertos" cuando se lee/escribe/dice "en ocasiones")... decía que, en ocasiones (veo muertos... dammit!) pasa porque no tienes nada que contar, porque no te pasa nada interesante, porque te invade el desánimo, porque no encuentras motivos para escribir, porque te da pereza, por pura vagancia, porque no tienes cosas tristes que contar, o porque, de repente, te has liberado de lo que te hacía escribir.

Escribir.

Yo usaba el blog, el ciberestrado, para aullar al cielo, para dar mis razones por las que no me gustaban las cosas que del mundo no me gustaban, para dar forma a mis sueños y a mis pesadillas, cambiarles el nombre y llamarlos "relatos". Ahora me gusta más pensar en ellos como crónicas de un mundo que existe en otro sitio.

Ahora hace mucho que no publico nada aquí, ni cuento nada, ni protesto. Y han pasado cosas, muchísimas. Y siempre, casi cada día, he pensado qué podía opinar aquí sobre muchas cosas. He escrito cuentos en mi mente, que no he contado a nadie. He tecleado otros muchos que luego he borrado, porque ya los había contado a quien quería leerlos.

No sé lo que haré a partir de ahora, pero el pasado Febrero quise volver, y se ha demostrado algo puntual. Pero no he dejado de querer volver. Y saber que nadie lo lee me da más ganas de volver. Es seguir gritando al mundo que hay mosquitos muertos por todas partes.

Así que no, no he dejado de escribir. Lo que he dejado es de contar lo que escribo.

Y, luego, de repente, pasa algo, te pasa algo, y quieres contarlo al mundo.

Lo que me pasa es que estoy, como se dice en fino, henchido de felicidad. No quepo ("se dice quepo" "a la orden, mi quepo") en mí de gozo y el futuro se presenta incierto, pero lleno.

Ayer -lo habría contado antes, pero es que: a) total, nadie lee esto, y b) no he podido dormir y ha sido un periodo de meditación- recibí una noticia esperada desde hace mucho tiempo.

C, B, A.

Queda mucho tiempo por delante, queda que todo salga bien (me asusta decirlo), queda saber si soy apto para el puesto, quedan muchas cosas, pruebas, alegrías, tristezas...

Me gustaría que leyera esto dentro de unos años y supiera que, el de ayer, día uno de Abril de 2008, fue el mejor día de mi vida hasta ahora, el más feliz y lleno de ilusión y esperanza. Me gustaría que supiera que, desde ya, es a quien más queremos en el mundo.

Voy a ser padre.
jueves, 14 de febrero de 2008

Pues sin sabiendo por qué volviendo, en aquí estando soy. Haciendo más de un año, doce meses, cincuenta y dos semanas y no queriendo en contando lo que queda y lo que ha habiendo sucedido.

Y pasado.

¿Sabemos lo que nos pasa cuando no sabemos lo que nos pasa? Yo me entiendo. Que no me explico.

Si repaso loque hay atrás en el tiempo veo que me equivoco. Pensaba que en Noviembre hizo un año desde que no escribía. Pero escribir de verdad. Correos, sí. Muchos. Un montón. ¿Escribir en mi cabeza? cada día. ¿Escribir en esos proyectos que ocupan mi tiempo? Sí, mucho, mucho.

Status, situación, estado, de todo:

- he cambiado de trabajo. La empresa decidió que no valía la pena pagar un sueldo más y que una persona podía hacer el trabajo de dos. Una pena, no eran mala gente. Con todo, me dieron una patada en el culo.

- mes y pico más tarde, empresa nueva. Multinacional, la primera en el ramo y yo no la conocía. ¿Me va? No me quejo. Hago algo que se me da bien y trabajo con muy buena gente. También con gente menos buena y con gente de todo tipo. Con la gente con que te toca trabajar pasa como con todo.

Ah, sí, pude ir a Las Palmas. Fue en Noviembre. Me sentí extraño, volviendo a ver a la familia tras tanto tiempo. Estaban todos tan cambiados y tan iguales...

Y la ciudad estaba muy rara. Yo recordaba una ciudad más accesible y ¿humana? No me sale expresarme mejor. Entre baches y calles que recordaba me encontraba con nuevos trazados, con calles estrechadas y degradadas de categoría, menos luz... y sin embargo salía a caminar y no tenía que pensar el camino para cruzar la ciudad de lado a lado, pero me costaría muchísimo pensar en por dónde iría para volver a casa de mis padres desde el puerto...

Y, para no ir nunca a la playa, es sorprendente lo mucho que me llama el mar y la arena.

Más: hay nuevo Earlmóvil. Hace hoy dos semanas que dejé el viejo y salí con el nuevo. Cómo consume, el hijoputa. Y cómo tira. El primer Earlmóvil es una máquina, pero este... este es un trono sobre ruedas... qué tontería, la ilusión que me hizo. Y me encanta conducir. Aunque me parece que eso ya se sabe.

El "nuevo" trabajo (es que hago un año dentro de un mes y medio...). Bueno, si antes vivía en Carabanchel y trabajaba en Segovia, ahora vivo en Carabanchel y trabajo en Pozuelo, así que me pongo en casa antes de que acabe Asuntos Propios.

¿Cómo se llama cuando una cosa te lleva a la otra? Asuntos Propios. Me encanta ese programa. Para el que no lo conozca, RNE 1 a partir de las 16:00. Usando una expresión muy usada, eso es hacer cercana la radio. Antes la radio me aburria. Cuando iba a Segovia me cansé de escuchar siempre los mismos CDs y acabé poniendo la radio. Iba con Olga Viza y sus mañanas en RNE y volvía con Julio César Iglesias y su lamento decir que no recuerdo el nombre. Me gusta oír la radio. Y CDs, también. Si alguien tiene la canción del bacalao ciego, que me avise.

Quiero decir, si alguien lee esto, por casualidad.


jueves, 14 de diciembre de 2006
- ¿Qué te ocurre hoy, joven pupilo? Te veo triste, te siento apagado, te noto apesadumbrado.
- Maestro, me sucede que estoy solo. Me veo desamparado, nadie me entiende.
- Tienes dineros, tienes alimento, tienes bebida, amigos, familia, un techo y comodidades. ¿Cómo puedes decirme que entre tanto y tantos como te rodean te sientes desamparado y solo? Tú no estás solo ni desamparado. Tú estás vacío.
- No me digas eso, Maestro, no me preguntes eso porque no lo sé. ¿Se puede estar solo en una multitud?
- No es a mi a quien debes hacer esa pregunta.
- ¿A quién si no?
- La próxima vez que veas a alguien que vive en la calle extendiendo la mano a la multitud, mirando a la nada, hazle a esa persona esa pregunta.
Publicado por MazingEarl @ 8:43 AM  | Mosquitos muertos
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miércoles, 13 de diciembre de 2006
¿Qué mejor forma de celebrar el nacimiento de Jesús pobre que con un mes de desenfrenado consumo?

Publicado por MazingEarl @ 6:36 AM  | Breventrada
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